Aiello: "Me sumo al desafío de poner en marcha este nuevo sistema"
“Es un compromiso muy serio”, definió Héctor Aiello a su desembarco como juez penal juvenil de Santa Fe tras prestar juramento ante la Corte Suprema. El magistrado habló del sistema que comienza a consolidarse, de la vacante que llega a cubrir y de la necesidad de terminar de cerrar procesos heredados del esquema anterior.
Aiello destacó la seriedad del tema "más allá de que hoy está bajo el ojo público". Foto: Flavio Raina
Apenas finalizado el acto de jura en el Salón de Actos de la Corte Suprema de Justicia, el flamante juez penal juvenil Héctor Aiello se refirió a los desafíos que asumirá a partir de su incorporación al Colegio de Jueces de Primera Instancia en lo Penal de Santa Fe, en una materia que definió como “particularmente seria” y atravesada por una fuerte exposición pública.
El Dr. Aiello juró este martes como juez penal juvenil para Santa Fe. Foto: Flavio Raina
“Se viene un desafío grande aquí en la ciudad de Santa Fe en la materia penal juvenil”, sostuvo Aiello este martes en diálogo con El Litoral, y explicó que no se trata solo de una responsabilidad institucional, sino de un compromiso que involucra decisiones sensibles.
“La materia por sí misma ya implica un compromiso muy grande. Son cuestiones particularmente serias. Más allá de que hoy están bajo el ojo público, per se son materias muy importantes y muy relevantes”, remarcó.
Afrontar el desafío
El magistrado reconoció además que su llegada se produce luego de un período prolongado con el cargo vacante, situación que obligó a otros jueces a absorber expedientes y responsabilidades adicionales.
“Entiendo que hacía un tiempo que estaba vacante el cargo, así que también hacerme cargo de todas las cuestiones que estaban tomando los otros jueces del colegio es parte de este proceso”, señaló.
El Dr. Aiello viene de desempeñarse como fiscal del MPA en la ciudad de Tostado. Foto: Flavio Raina
Consultado sobre el escenario con el que se encontrará en el fuero, Aiello explicó que ya tenía conocimiento previo del funcionamiento del sistema y contacto con colegas del ámbito penal.
En ese marco, anticipó que uno de los principales retos será la plena implementación del nuevo Código Procesal Penal Juvenil. “Sé que me voy a encontrar con el desafío de lo que es el todavía relativamente nuevo Código Procesal Penal de menores, con un sistema que está arrancando”, indicó.
Al mismo tiempo, advirtió que la transición no está exenta de complejidades. “Hay algunas cuestiones que vienen del sistema anterior y que habrá que finiquitar o atender como corresponde”, afirmó, al tiempo que se mostró dispuesto a asumir ese trabajo como parte del proceso de cambio.
“Más que nada, me sumo al desafío de poner en marcha este nuevo sistema, más moderno y más adaptado a lo que es la realidad penal de hoy”, subrayó.
Vacantes estratégicas
Asimismo, el secretario de Justicia de la provincia, Santiago Mascheroni, valoró la jura de Aiello como un avance concreto en la cobertura de vacantes estratégicas dentro del Poder Judicial.
El funcionario recordó que la designación había sido aprobada por la Asamblea Legislativa en diciembre y que, tras la feria judicial, se completó el proceso formal de asunción.
Mascheroni valoró la jura de Aiello como un avance concreto en la cobertura de vacantes. Foto: Flavio Raina
Mascheroni reconoció, no obstante, que aún restan resolver otros aspectos vinculados al sistema penal juvenil, así como la cobertura de cargos fiscales en el norte provincial, y mencionó que se encuentran en marcha concursos y exámenes para distintas circunscripciones.
También hizo referencia a otros procesos de selección en fueros como Familia y Responsabilidad Extracontractual, así como al avance gradual del juicio por jurados en la provincia.
Cambio estructural
El Código Procesal Penal Juvenil de Santa Fe (Ley N° 14.228) entró en vigencia en toda la provincia de manera simultánea el 21 de junio de 2025, marcando el cierre definitivo del antiguo régimen de la “Justicia de Menores” y la adopción de un sistema procesal moderno, acusatorio y con mayores garantías.
La norma implicó un cambio estructural en la forma de abordar los conflictos penales protagonizados por adolescentes, al adecuar el procedimiento provincial a los estándares constitucionales, a los tratados internacionales de derechos humanos y a la Convención sobre los Derechos del Niño, con jerarquía constitucional.
El nuevo código redefine los roles institucionales, asignando al Ministerio Público de la Acusación la conducción de la investigación, fortaleciendo la función de la defensa y delimitando con mayor precisión la tarea judicial.
Al mismo tiempo, reconoce al adolescente en conflicto con la ley penal como sujeto pleno de derechos, prioriza la oralidad, la celeridad procesal y la proporcionalidad de las medidas, y restringe el uso del encierro como respuesta automática.
En ese marco, la cobertura de cargos específicos —como el de juez penal juvenil en la Primera Circunscripción— resulta clave para garantizar la correcta aplicación del sistema, especialmente en una etapa en la que aún conviven causas iniciadas bajo el régimen anterior con procesos tramitados conforme al nuevo paradigma.