Mauricio Macri volvió a mostrarse en público con un posteo desde Italia donde se mostró dictando clases en la Bologna Business School, a pocos días de que se confirmara su separación de Juliana Awada.

El expresidente volvió a mostrarse en público con un posteo dando una clase en la Bologna Business School, a pocos días de que se confirmara su separación. En tanto, el partido amarillo designó a Fernando De Andreis como secretario general

Mauricio Macri volvió a mostrarse en público con un posteo desde Italia donde se mostró dictando clases en la Bologna Business School, a pocos días de que se confirmara su separación de Juliana Awada.
"Nuevamente en Bolonia, donde nació la primera universidad moderna del mundo en 1088, disfrutando de dar clases de liderazgo en la Bologna Business School", escribió el expresidente en su cuenta de Instagram.

El expresidente publicó el mensaje desde la ciudad italiana, donde participa de actividades académicas vinculadas a liderazgo. "Gracias a la facultad por esta invitación y a todos los estudiantes que participan", agregó Macri en el posteo, que acompañó con fotografías en las aulas de esa institución, ubicada en una de las ciudades universitarias más importantes de Europa.
Fue la primera reaparición pública del exmandatario tras conocerse la ruptura con Awada, con quien compartió más de 15 años de relación. En el entorno de la empresaria, en cambio, hubo una señal previa en redes: Awada había escrito que atraviesan “procesos íntimos” que necesitan “tiempo, silencio y cuidado”, sin dar mayores precisiones.
Mientras Macri se mostraba en Italia, el PRO informó un recambio en su estructura: Fernando De Andreis fue designado secretario general del partido, en reemplazo de Facundo Pérez Carletti, quien asumió como legislador provincial en Santiago del Estero.

Según el comunicado partidario citado por distintos medios, la decisión busca abrir “una nueva etapa” con foco en “renovar” y “modernizar” el espacio y fortalecer su armado federal.
De Andreis también se expresó públicamente y planteó que los partidos atraviesan un tiempo “fascinante y peligroso”, con desafíos de adaptación y reconstrucción de representatividad.