El presidente Javier Milei puso sobre la mesa este último jueves un paquete de reformas desregulatorias en el plano fiscal con las que pretende completar el blindaje institucional de su programa económico.
Los otros proyectos con los que Milei busca ponerle un "grillete" al déficit fiscal
Además de modificar la Carta Orgánica del Banco Central, el Presidente anunció un “grillete fiscal” y reformas para liberalizar los mercados de capitales y seguros.


Aunque la reforma del Banco Central ocupó el centro del mensaje, el esquema incluye otros tres proyectos que serán enviados al Congreso: una regla fiscal permanente, cambios en el mercado de capitales y una transformación del sistema de seguros.
“Estas reformas tienen una secuencia legislativa, pero están todas interconectadas”, sostuvo el mandatario este jueves por cadena nacional.
El “grillete” y el "shutdown"
La iniciativa de mayor impacto político es el denominado “grillete fiscal”. La norma impediría aprobar o sostener presupuestos deficitarios y activaría un mecanismo automático cuando las cuentas permanezcan en rojo durante varios meses consecutivos.
En ese caso, el Congreso tendría “algunas semanas” para recomponer el equilibrio. Si no lo hiciera, se pondría en marcha un esquema similar al shutdown estadounidense: se paralizarían las actividades no esenciales, se congelarían nuevos gastos y contrataciones, no se adjudicarían contratos y se suspenderían las transferencias discrecionales a las provincias.

"Durante lo que dure el grillete el presidente, el vicepresidente, los senadores, los diputados, los ministros, secretarios y subsecretarios no cobrarán un solo peso de sueldo", señaló el mandatario, buscando que, por primera vez, sea "la política la que debe dar un paso al frente y pagar el precio".
Jubilaciones, pensiones, asignaciones, seguro de desempleo, salud, seguridad, defensa y servicio penitenciario, aseguró que quedarían exceptuados de tal parate en el financiamiento.
Para las provincias, el punto sensible pasa por las transferencias discrecionales. Milei también anticipó que invitará a los gobernadores a adherir al régimen, llevando parte de la discusión fiscal al vínculo entre la Nación y las provincias.
Ahorro privado y requisitos
El segundo proyecto buscará una “liberalización profunda” del mercado de capitales. La premisa oficial es reducir regulaciones para que el ahorro privado financie inversiones productivas.

Entre los cambios anticipados aparece la posibilidad de emitir bonos corporativos en moneda extranjera, unidades de valor u otras unidades de medida. También se flexibilizaría el financiamiento colectivo o crowdfunding, un régimen que, según Milei, fue bloqueado por exigencias excesivas.
“Queremos que ese ahorro se transforme en fábricas, maquinarias y trabajo”, afirmó el llibertario. La dirección política quedó definida, aunque resta conocer qué leyes serán modificadas, qué controles permanecerán y cómo se protegerá a los pequeños inversores.
Seguros sin autorización previa
El tercer proyecto apunta al mercado asegurador. Las compañías podrían diseñar y ofrecer productos sin autorización previa de la Superintendencia de Seguros de la Nación, que concentraría su tarea en controlar la solvencia empresarial y prevenir fraudes.

Milei prometió seguros “más simples, más rápidos y más baratos”. El cambio supone pasar de un control previo sobre las coberturas a una supervisión centrada en la capacidad financiera de las empresas y la protección de los contratantes.
Por ahora, el Gobierno expuso los lineamientos políticos. La letra fina y las fechas de ingreso de estas tres iniciativas al Congreso no fueron precisadas, un dato central para medir hasta dónde llegará la desregulación y qué margen conservarán los controles públicos.








