Con casi toda la discusión por dar aún dentro del propio oficialismo, el Poder Ejecutivo pone en agenda la reforma electoral como el próximo "gran debate" político – parlamentario a dar en la provincia. Son cambios que derivan de la última actualización de la Constitución de Santa Fe, aunque no se eludirán a la hora de definir los cambios, las eventuales estrategias electorales.
Aprobada la Ley de Municipios, el gobierno de Santa Fe pone en agenda la reforma electoral
Debe establecer los pisos de votos que cada sector tendrá que lograr tanto en las primarias como en las generales. También, determinar cómo se instrumentará la proporcionalidad en la Cámara de Diputados. Conversaciones en ciernes.

En la Legislatura "primerió" el Justicialismo, con dos proyectos que firmaron todos los senadores del sector. Uno plantea la creación de un Tribunal Electoral independiente del Poder Judicial; el otro, concentra en un Código toda la normativa asociada a las elecciones.

En el seno de Unidos, las negociaciones son todavía incipientes. El radicalismo discutió la temática semanas atrás, en un encuentro que congregó al gobernador Maximiliano Pullaro, algunos funcionarios del Poder Ejecutivo, senadores y diputados del sector. Para el partido, el escenario electoral que se vislumbre para 2027 es clave a la hora de definir las modificaciones a la ley.
En cuanto al Socialismo, por resolución de la Junta partidaria, se decidió conformar una comisión de especialistas – replicaría la que se desempeñó en el ámbito de la Convención Constituyente- para analizar el tema; hacia fines de mayo, emitiría un documento sobre el particular. Según confiaron fuentes del espacio a El Litoral, no se imaginan "cambios drásticos" a la normativa vigente; más bien, "algunos retoques".

El debate
Uno de los ejes que atravesarán la discusión pasará por determinar qué pisos electorales se tendrán en cuenta para las PASO y para la elección general. Actualmente, rige uno relativamente bajo para la primera instancia, y uno más exigente para la segunda.
En paralelo, se deberá establecer la proporcionalidad en la distribución de los diputados provinciales electos, a partir de que se eliminara con la última reforma constitucional la mayoría automática que garantizaba 28 diputados para la lista más votada.
A partir de este cambio, el problema que desvela al oficialismo es cómo se constituye y alcanza la mayoría en dicho cuerpo. Pero es un aspecto que también mantiene expectante a la oposición. Sobre esa base, uno de los puntos a debatir conlleva la posibilidad de incorporar en un mismo cuerpo de la Boleta Única el candidato a gobernador y la respectiva lista de postulantes a diputados. Ello facilitaría, en teoría, la elección para quien gane la gobernación pero presenta controversias desde el punto de vista jurídico.

¿Otra opción?
Entonces, emerge otra hipótesis… ¿Y si para no optar por la postura forzada de hacer coincidir las dos categorías (gobernador y diputados) en un mismo cuerpo y para evitar a su vez una doble candidatura, la futura ley electoral plantea que quien sea candidato a la primera magistratura también encabece la nómina de diputados? Desde la Casa Gris se admite que la alternativa está en estudio, como tantas otras. La opción podría resultar apetecible, incluso, para algunos sectores de la oposición. En ese escenario, por ejemplo, si Omar Perotti se presentara como candidato a gobernador, tendría asegurado el primer peldaño en la lista de diputados.
Por ello, lograr acuerdos con las fuerzas opositoras será clave para llegar a una ley consensuada. Un escenario similar al que se requirió para votar la Ley de Necesidad de la Reforma Constitucional...








