La fiscal general María Cecilia Vranicich comenzó su exposición ante la Legislatura con una enumeración que fue más allá de lo sucedido en San Cristóbal, que tuvieron amplia difusión y sin embargo no son puestos como una unidad en la agenda del debate público. Fue una lista de “horrores” que ella comparó con los de su primer informe en el cargo, en mayo de 2024, a propósito de la violencia de entonces asociada al narcotráfico y otros delitos.
Foco sobre San Cristóbal en el informe anual de la fiscal general Vranicich
La violencia adolescente y juvenil, punible o no, fue el primer tema expuesto por el Ministerio Público de la Acusación. Otros seis casos violentos que involucran a esas edades y la influencia de contenidos digit

La titular del MPA mencionó las torturas por dos años y el asesinato grabado sufrido por Jeremías Monzón a manos de un menor y un mayor; habló del rostro desfigurado con una navaja a Delfina, también en San Cristóbal; mencionó un parricidio de un adolescente sobre su madre “de un tiro en la nuca”; de un femicidio y su presunto autor; y del caso del menor apodado “Pirañita” que estaba inmerso en un grupo de delincuentes.
Más allá de las particularidades de cada caso invitó a reflexionar sobre los problemas que hoy cruzan a los adolescentes y los jóvenes. Recordó que aún no está vigente la última reforma a la ley penal que baja la edad de imputación, y que en el asesinato de Ian, el sancristobalence de apenas 13 años, no habrá posibilidades punitivas para el asesino. No obstante, dijo que fue una decisión del MPA que el joven de 15 años que disparó este “presente físicamente” en el proceso. Consideró que ese paso es imprescindible en ese caso, “que vea a la cara a quienes hoy sufren tanto dolor”, comentó en diálogo con los periodistas al terminar su exposición como antes lo había hecho ante los legisladores.

De los casos en los que siempre cuesta entender los porqué pasó a una observación de lo que sucede en el primer mundo, donde dos tendencias se imponen ante el problema de los niños y los adolescentes expuestos a las redes sociales. Habló de las prohibiciones que están lideradas por Australia y algunos países del este europeo y de las regulaciones que procura la Europa central con Francia, España y Portugal para restringir las pantallas ante los rostros angelicales que bien pueden ser demoníacos y aún tienen acné.
Luego de los aplausos a la fiscal, se diría que por labor y por la claridad de su informe anual, y antes del turno de las preguntas, habló el presidente provisional del Senado, Felipe Michlig. Dijo que en el departamento que representa, San Cristóbal, “no volveremos a ser los mismos”. Como la jefa de los fiscales marcó una línea en un antes y un después del 30 de marzo.
Vranicich dio más detalles sobre la investigación en curso, sobre los aportes que el Ministerio Público Fiscal dio de inmediato ante el crimen en la escuela y brindó unas explicaciones claras respecto de cómo se ha trabajado “en equipo” para la reciente detención de otro joven y la identificación de una verdadera cultura de la muerte que exalta a quienes arremeten armados contra sus compañeros en las escuelas. Otra vez, los motivos fuera de la razón hasta ahora conocida.

Vranicich pidió a los legisladores poner en agenda el tema y aunque obviamente las potenciales restricciones o regulaciones a redes o contenidos de riesgo deberán partir del Congreso de la Nación solicitó que Santa Fe tenga posiciones para que quienes promocionan el odio y la violencia no puedan expandir sus mensajes tan fácilmente.

El número de suicidios
Por primera vez, el MPA publicó el número de suicidios en la Provincia de Santa Fe en su informe anual a la Legislatura. Vranicich explicó que se da a conocer la cifra luego de una profunda revisión de lo que era hasta ahora la conducta elegida: no mostrar su peso en el número total de muertes violentas por temor a que su difusión cause algún tipo de imitación.

La fiscal general dijo que en su informe anterior, el diputado Carlos del Frade le reclamó sin éxito saber esa cifra y tras explicar que hoy la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud recomiendan su difusión, puso los casos de quienes terminan con sus vidas en una misma gráfica que quienes la pierden también violentamente en crímenes o en homicidios.
El legislador opositor que como los demás felicitó al MPA pidió más precisiones respecto de las edades y advirtió que la presencia de tantos suicidios de personas con menos de 25 años completa el cuadro de situación planteado antes.
En síntesis, si para los años anteriores los crímenes vinculados al narcotráfico y la situación de Rosario ocupaban el lugar central de las preocupaciones en la persecución penal, hoy es la violencia inexplicable en jóvenes y adolescentes (contra terceros o contra sus vidas) lo que llama la atención.








