Autos 0 km: febrero abre con subas mínimas y marcas que congelan precios
Luego de un enero que cerró con 65.000 patentamientos, pero por debajo de las proyecciones del sector, las automotrices iniciaron febrero con una estrategia clara: aumentos mínimos, listas sin cambios y decisiones comerciales pensadas para evitar que la baja estacional golpee con fuerza al mercado.
Las automotrices iniciaron febrero con subas mínimas y congelamientos de precios.
El mercado automotor argentino inició febrero con una señal que no pasó inadvertida. Luego de alcanzar las 65.000 unidades 0 km en enero, aunque con un resultado un 5% por debajo de las previsiones iniciales, las principales terminales redefinieron su política comercial.
El objetivo es claro: evitar que la baja estacional típica del segundo mes del año se profundice. La meta sectorial es que la caída no supere el 7% y que el mercado pueda sostener un volumen superior a las 60.000 unidades patentadas.
Con ese horizonte, las empresas comenzaron a publicar listas de precios con ajustes mínimos, e incluso con congelamientos totales en algunas marcas. La estrategia no es casual: sostener la demanda en un contexto de consumo contenido y fuerte competencia interna.
Stellantis fue la primera automotriz en difundir sus precios de febrero. Lo hizo para Citroën, Fiat, Peugeot y Jeep-Ram, marcando el pulso inicial del mercado.
En Citroën, los aumentos fueron prácticamente simbólicos. El promedio fue del 0,4% en casi toda la gama. Solo el Aircross de siete asientos recibió un ajuste del 1,1%, mientras que los utilitarios Jumpy y Jumper quedaron sin modificaciones.
Fiat aplicó una política uniforme. El incremento promedio fue del 0,5% para todos los modelos y versiones, desde autos urbanos y SUV hasta las pick-up nacionales. El Fiat 600 Hybrid, importado de Europa, mantuvo su valor en USD 34.500.
El mercado 0 km apuesta a precios contenidos para sostener la demanda.
Peugeot mostró una suba promedio aún menor, del 0,36%, influenciada por la presencia de modelos importados en dólares. Los 408, 3008 y 5008 conservaron sus precios internacionales, mientras que 208, 2008 y Partner tuvieron ajustes del 0,5%. Los furgones Boxer y Expert no registraron cambios.
En Jeep-Ram, la estrategia fue similar. La mayoría de los modelos se comercializan en dólares y mantuvieron sus valores sin variaciones. Solo las Ram Dakota Warlock y Laramie, fabricadas en el país, tuvieron una suba del 0,8%.
Una estrategia defensiva para sostener el consumo
Ford fue otra de las terminales que apostó a la moderación. El aumento promedio de marca fue del 0,9%. Bronco Sport, Bronco y Territory no tuvieron cambios, mientras que Everest subió un 1%.
Maverick registró incrementos de entre el 2% y el 3%, y la línea Ranger tuvo un ajuste promedio del 1,3%. La Ranger XL 4x4 subió un 3%, mientras que la XLT 4x4 mostró una baja del 8,6%, lo que redujo el promedio general.
Toyota presentó su lista con aumentos algo superiores al resto del mercado, especialmente en modelos importados desde Brasil. Los Yaris subieron un 3%, los Corolla Sedán entre 2,6% y 3,2%, y los Corolla Cross entre 1,7% y 1,9%.
El mercado 0 km apuesta a precios contenidos para sostener la demanda.
Los modelos nacionales tuvieron aumentos más contenidos. Hilux y SW4 subieron un 1,9% en toda la gama, mientras que las Hiace nacionales registraron un incremento del 2,6%.
General Motors tomó una decisión distinta al resto del sector. Chevrolet no aplicó aumentos en febrero, manteniendo sin cambios los precios de sus 30 modelos y versiones. Esta decisión contribuyó a bajar el promedio general de subas del mercado.
Prestige Auto, en cambio, aplicó un ajuste promedio del 3,4%. Algunas versiones de Mercedes-Benz Sprinter no tuvieron cambios, mientras que determinados furgones registraron subas del 4%.
Honda Argentina también optó por congelar precios en toda su gama, tanto en pesos como en dólares. Además, oficializó el valor del nuevo Honda WR-V, que se lanzó al mercado con un precio de 41.190.000 pesos.
Un mercado que busca equilibrio
Aún restan definiciones de marcas clave como Renault, Volkswagen y Nissan. En particular, la expectativa está puesta en Renault, que en enero fue la única terminal que aplicó bajas de precios, con recortes generales cercanos al 1% y modelos con caídas de hasta el 4%.
El escenario de febrero muestra un mercado que intenta sostener volumen antes que rentabilidad. Las automotrices priorizan mantener el flujo de ventas, evitar una contracción abrupta y cuidar la actividad de concesionarios y cadenas comerciales.
La moderación en los precios refleja un cambio de lógica. Ya no se trata solo de trasladar costos, sino de preservar demanda en un contexto de consumo frágil.