El informe del Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe confirma que la economía santafesina comenzó 2026 sin señales claras de recuperación. La variación mensual del Índice Compuesto de Actividad Económica de Santa Fe (ICA-SFE) fue de -0,02%, reflejando un escenario de virtual parálisis.
Economía santafesina: leve mejora en algunos indicadores
El Índice Compuesto de Actividad Económica de Santa Fe mostró en enero de 2026 una variación mensual prácticamente nula (-0,02%) y una caída interanual del 1,4%. Aunque algunos indicadores registraron leves mejoras, el conjunto de la economía provincial continúa en una fase de estancamiento iniciada a mediados de 2025.

En términos interanuales, la caída se profundizó hasta el -1,4%, consolidando una tendencia negativa que se arrastra desde el segundo trimestre de 2025.
Este resultado también se explica por una base de comparación elevada, ya que en febrero del año pasado se había registrado uno de los picos recientes de actividad.

Si bien cinco de los ocho componentes del índice mostraron variaciones mensuales positivas —como el patentamiento de autos (1,8%), el consumo de cemento (1,8%) y las ventas en supermercados (0,9%)—, estos avances no lograron compensar las caídas en sectores clave.
Consumo y producción: señales mixtas
El comportamiento de los indicadores económicos durante enero evidenció un escenario heterogéneo. Por un lado, algunos rubros vinculados al consumo mostraron cierta recuperación. Las ventas en supermercados crecieron por segundo mes consecutivo, impulsadas principalmente por alimentos básicos como carnes, productos elaborados y frutas y verduras.
También se registraron subas en el consumo de bienes durables, como los patentamientos de vehículos, aunque en la comparación interanual este indicador cayó 9,4%, evidenciando la fragilidad del repunte.

En contraste, la producción industrial volvió a mostrar una contracción mensual (-0,4%) y una leve caída interanual (-0,2%), confirmando la debilidad del sector manufacturero. A nivel sectorial, se destacaron caídas en la molienda de soja y en la producción láctea, mientras que algunas actividades como la maquinaria agrícola mostraron mejoras puntuales.
Mercado laboral: empleo estable, pero salarios en baja
El mercado de trabajo presentó una de las señales más claras de estancamiento. Los puestos de trabajo registrados crecieron apenas un 0,3% en enero, sostenidos principalmente por el sector público, mientras que el empleo privado se mantuvo prácticamente sin cambios.

Sin embargo, este leve incremento no se tradujo en una mejora del poder adquisitivo. La remuneración al factor trabajo cayó 0,1% en términos mensuales y 1,8% en la comparación interanual, reflejando una pérdida del salario real.
A esto se suma un dato preocupante: la demanda laboral —indicador que mide las expectativas de contratación— se desplomó un 11,2%, con fuerte incidencia en el aglomerado Rosario. Este retroceso marca un cambio de tendencia tras 17 meses consecutivos de crecimiento, y anticipa un escenario más cauteloso por parte del sector empresario.
Perspectivas: cautela ante un contexto complejo
De cara a los próximos meses, el panorama para Santa Fe se presenta incierto. Si bien algunos indicadores muestran mejoras puntuales, la mayoría de las variables continúan en terreno negativo en la comparación interanual.

El estancamiento de la actividad, la caída del salario real y el deterioro de las expectativas empresarias configuran un escenario de bajo dinamismo económico. A esto se suma un contexto macroeconómico nacional e internacional complejo, que condiciona las posibilidades de recuperación en el corto plazo.
En este marco, el desempeño de la economía provincial dependerá en gran medida de la evolución de variables clave como el consumo, la inversión y la estabilidad macroeconómica, en un año que comenzó sin señales firmes de reactivación.








