El comercio exterior argentino continúa mostrando señales de fortaleza durante 2026. Según un informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los sectores agroindustrial, minero y energético generaron ingresos netos por USD 17.605 millones durante el primer cuatrimestre del año, la cifra más alta registrada para este período desde que existen estadísticas comparables.
Agro, minería y energía impulsan el ingreso de divisas: Argentina registró un récord de USD 17.605 millones en el primer cuatrimestre
La agroindustria mantuvo su liderazgo como principal generadora de dólares, mientras que la minería y el sector energético alcanzaron niveles históricos y se consolidan como nuevos motores de las exportaciones argentinas.

El dato representa un crecimiento interanual del 20,9% y refleja la creciente importancia de nuevas actividades exportadoras que complementan el tradicional aporte del agro a la economía nacional.

Mientras la agroindustria sigue encabezando el ingreso de divisas, la minería y la energía exhiben un crecimiento sin precedentes, impulsadas por mayores exportaciones, mejores precios internacionales y una menor necesidad de importaciones energéticas.
La agroindustria sigue siendo el principal sostén de las exportaciones
A pesar de la irrupción de nuevos actores en el escenario exportador, la agroindustria continúa siendo la principal fuente de generación de dólares genuinos para el país.
Durante los primeros cuatro meses de 2026, los complejos agroindustriales aportaron USD 12.037 millones netos por comercio exterior de bienes, lo que representa un incremento de USD 948 millones respecto al mismo período del año pasado.
La cifra implica un crecimiento interanual del 8,6% y constituye el cuarto mejor registro para un primer cuatrimestre desde al menos 2003.

Dentro del sector, el mayor aporte sigue correspondiendo al complejo oleaginoso y cerealero, que generó USD 7.590 millones. Aunque este resultado se ubica levemente por debajo del registrado en 2025, continúa explicando cerca de dos tercios de todo el ingreso de divisas agroindustrial.
En paralelo, el segmento de alimentos, bebidas y tabaco mostró una importante recuperación al alcanzar USD 3.236 millones, mientras que la agricultura, la ganadería y otras producciones primarias sumaron USD 1.211 millones, el valor más alto de toda la serie histórica analizada por la entidad rosarina.
Los especialistas destacan que, más allá de las variaciones de precios internacionales observadas en los últimos años, el agro continúa siendo el principal soporte de la balanza comercial argentina y una pieza clave para la estabilidad cambiaria.
Minería y energía alcanzan niveles históricos
Si existe un dato que sobresale en el informe es el extraordinario desempeño de los sectores minero y energético.
Entre enero y abril de 2026, ambas actividades registraron ingresos netos por USD 5.568 millones, estableciendo un nuevo récord histórico.
El monto supera en USD 2.098 millones al alcanzado durante igual período de 2025 y más que duplica los resultados observados apenas dos años atrás.
Para la Bolsa de Comercio de Rosario, este crecimiento refleja una transformación estructural en la matriz exportadora argentina.

Por un lado, la expansión de la producción petrolera, particularmente en Vaca Muerta, permitió incrementar los volúmenes exportados y reducir significativamente las necesidades de importación de combustibles.
Por otro, el sector minero continúa beneficiándose de una fuerte demanda internacional y de precios favorables para minerales estratégicos vinculados a la transición energética global.
La minería lidera el crecimiento relativo
Dentro del bloque minero-energético, la minería fue la actividad que más creció en términos porcentuales.
Durante el primer cuatrimestre aportó USD 2.927 millones, lo que representa un incremento del 88% respecto del mismo período de 2025.

El crecimiento equivale a USD 1.372 millones adicionales y confirma el proceso de expansión que atraviesa la actividad en distintas provincias argentinas.
El petróleo, por su parte, generó USD 2.877 millones, con una mejora interanual del 38%, equivalente a USD 786 millones más que el año anterior.
Los analistas consideran que estos resultados consolidan a la minería y la energía como dos de los sectores con mayor potencial para incrementar la generación de divisas durante los próximos años.
Menos déficit en sectores industriales
El informe también muestra una mejora en los sectores que tradicionalmente registran déficits en su balanza comercial.
Si bien actividades como la industria automotriz, la química, la maquinaria y equipos o el comercio continúan presentando saldos negativos, durante el primer cuatrimestre lograron reducir significativamente esos desequilibrios respecto de 2025.

La industria automotriz, por ejemplo, disminuyó su déficit comercial en un 52%, mientras que maquinaria y equipos redujo su saldo negativo en un 20%.
En el caso de la industria química, caucho y plástico, la mejora fue del 12%, mientras que el resto de los sectores económicos también mostró una reducción de sus necesidades netas de divisas.
Según la BCR, esta situación se explica principalmente por una combinación de mayores cobros por exportaciones y una menor demanda de dólares destinada al pago de importaciones.
Una matriz exportadora más diversificada
Los datos del primer cuatrimestre permiten observar una tendencia que comienza a consolidarse en la economía argentina: la diversificación de las fuentes de generación de divisas.

Durante décadas, el agro fue prácticamente el único gran proveedor neto de dólares comerciales. Hoy, sin perder ese liderazgo, comparte protagonismo con sectores emergentes como la minería y la energía.
Para los especialistas, esta mayor diversificación fortalece la capacidad del país para generar divisas genuinas, mejora la sustentabilidad de la balanza comercial y reduce la dependencia de un único sector exportador.
Con el avance de nuevos proyectos mineros, la expansión de Vaca Muerta y el sostenimiento del aporte agroindustrial, Argentina transita un escenario en el que los motores de generación de dólares son cada vez más numerosos y robustos, una condición clave para el crecimiento económico y la estabilidad macroeconómica de los próximos años.








