La transformación digital dejó de ser una tendencia para convertirse en una necesidad concreta de las empresas que buscan mejorar su competitividad. En ese escenario, la Inteligencia Artificial (IA) comienza a ocupar un lugar cada vez más importante en Santa Fe, aunque su incorporación todavía es incipiente y el principal desafío continúa siendo la capacitación.
La IA se abre camino en Santa Fe con foco en la capacitación empresarial
La Inteligencia Artificial comienza a consolidarse como una herramienta clave para mejorar la productividad y la competitividad de las empresas. Sin embargo, su adopción aún es limitada y la capacitación aparece como uno de los principales desafíos para acelerar su implementación.

Durante la última edición de Agroactiva se realizó una capacitación sobre Inteligencia Artificial destinada a asistentes de la muestra y empresarios santafesinos, donde se abordaron herramientas de aplicación práctica para mejorar procesos, optimizar tiempos y potenciar la productividad en distintos sectores de la economía.

El consultor en Tecnología y Estrategia de Negocios, Mariano López, explicó que el objetivo de estas instancias de formación es acercar la IA a empresas, emprendedores y profesionales, mostrando que ya existen soluciones accesibles para organizaciones de todos los tamaños.
"La idea es que las personas comiencen a incorporar herramientas de Inteligencia Artificial en su trabajo cotidiano para mejorar la productividad, la eficiencia y la competitividad", señaló.
Capacitación para incorporar nuevas herramientas
Según explicó López, el público interesado en estas capacitaciones es muy diverso. Mientras las industrias buscan optimizar procesos y reducir costos, los emprendedores encuentran en la IA una oportunidad para potenciar sus proyectos sin necesidad de realizar grandes inversiones.
Entre las aplicaciones más frecuentes aparecen la generación de contenidos, campañas de marketing, análisis de información comercial, elaboración de presupuestos, actualización de listas de precios, envío de correos automatizados, conciliaciones bancarias y confección de reportes para la toma de decisiones.

El objetivo es que las tareas repetitivas puedan resolverse de manera más eficiente, permitiendo que las personas dediquen más tiempo a actividades estratégicas y de mayor valor agregado.
Un potencial enorme con baja implementación
A pesar del creciente interés, la adopción de la Inteligencia Artificial en las empresas todavía es reducida.
Los relevamientos realizados muestran que apenas el 17% de las organizaciones ya incorporó alguna solución basada en IA. En tanto, un 35% se encuentra evaluando su implementación, un 13% planea hacerlo en los próximos dos años y otro 35% aún no tiene previsto avanzar en ese camino.
A ello se suma otro dato significativo: entre el 93% y el 97% de las empresas de sectores como industria, comercio, servicios y agroindustria consideran que su personal todavía no está plenamente preparado para adaptarse a estas nuevas herramientas.

Para López, estos números evidencian que el ritmo de evolución tecnológica supera, en muchos casos, la capacidad de adaptación de las organizaciones, por lo que la formación y la incorporación gradual de estas herramientas resultan fundamentales.
"La Inteligencia Artificial ya no es una tecnología reservada para las grandes compañías. Hoy una pyme puede acceder a herramientas similares a las que utilizan empresas de mayor escala, lo que amplía las posibilidades de innovación y mejora de la competitividad", afirmó.
De la automatización a las decisiones estratégicas
Más allá de la automatización de tareas, el especialista considera que el mayor aporte de la Inteligencia Artificial está en la posibilidad de convertir grandes volúmenes de datos en información útil para la toma de decisiones.
Desde el análisis de hábitos de consumo y la proyección de escenarios comerciales hasta la identificación de oportunidades de negocio, las aplicaciones son cada vez más amplias. En el sector agroindustrial también aparecen herramientas para realizar análisis predictivos, monitorear variables productivas y mejorar la planificación.

No obstante, López remarcó que la incorporación de tecnología debe estar acompañada por una estrategia de transformación dentro de las organizaciones.
"Comprar tecnología no significa transformarse. Primero hay que ordenar los procesos, definir objetivos y establecer una estrategia. A partir de ahí, la Inteligencia Artificial puede convertirse en un verdadero factor de crecimiento", concluyó.
En un contexto donde la competitividad depende cada vez más de la capacidad de innovar, la IA comienza a consolidarse como una herramienta de uso cotidiano. Sin embargo, los especialistas coinciden en que el verdadero desafío para las empresas santafesinas no pasa solamente por incorporar tecnología, sino por desarrollar las capacidades necesarias para aprovechar todo su potencial.








