La minería continúa ganando peso dentro de la economía argentina y atraviesa un período de fuerte expansión, tanto por el crecimiento de la actividad como por el incremento de las exportaciones.
Minería: Argentina exportó en ocho meses casi todo lo vendido durante 2025
Las exportaciones mineras alcanzaron US$6.059 millones entre enero y agosto de 2026, un 65,7% más que en igual período del año anterior y apenas US$15 millones por debajo del récord registrado durante todo 2025. Mientras tanto, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años llegó al 5,61%, su nivel más alto desde junio de 2002.

En julio, la explotación de minas y canteras registró un crecimiento interanual del 8,4%, ubicándose entre las ramas con mayor incidencia positiva sobre el nivel de actividad. El dato adquiere relevancia en un mes en el que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró una contracción interanual del 1,4%.

El desempeño también se refleja en el frente externo. Entre enero y agosto de 2026, las exportaciones mineras alcanzaron US$6.059 millones, con un crecimiento interanual del 65,7%.
El monto quedó apenas US$15 millones por debajo del récord registrado durante todo 2025, cuando las ventas externas del sector habían alcanzado US$6.074 millones.
En ocho meses alcanzó el 99,8% del récord de 2025
La velocidad de crecimiento de las ventas externas permite dimensionar el cambio registrado por el sector.
Durante los primeros ocho meses de 2026, la minería argentina ya acumuló aproximadamente el 99,8% de todo lo exportado durante los doce meses de 2025.

De esta manera, el sector está a las puertas de superar su máximo histórico anual cuando todavía restan cuatro meses para finalizar el año.
Si el ritmo de exportaciones observado hasta agosto se mantiene, 2026 cerraría por encima del récord del año pasado. El resultado final, de todos modos, dependerá de la evolución de los volúmenes exportados y de los precios internacionales durante el último cuatrimestre.
El crecimiento consolida a la minería entre las actividades que más están expandiendo sus ventas al exterior y aumenta su participación en la generación de divisas de la economía argentina.
Tasas largas de EE.UU. en niveles de más de dos décadas
El informe de la Bolsa de Comercio de Rosario también analiza la evolución de los mercados financieros internacionales, con especial atención sobre los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
Durante las últimas jornadas, los rendimientos de los títulos de largo plazo profundizaron su tendencia alcista. El Treasury estadounidense a 30 años alcanzó un rendimiento del 5,61%, su nivel más elevado desde junio de 2002.

El movimiento extendió la suba registrada durante septiembre. Apenas cinco días antes, el rendimiento había superado el 5,48%, que en ese momento representaba un máximo desde 2004.
El aumento de las tasas largas implica, en sentido inverso, una caída en el precio de los bonos existentes y refleja un mayor costo de financiamiento para las operaciones de largo plazo en Estados Unidos.
Inflación, energía y expectativas sobre la política monetaria
El incremento de los rendimientos se produce en un contexto de mayores presiones inflacionarias y precios elevados de la energía.
La evolución del petróleo, influida por las tensiones en Medio Oriente, se combina con indicadores de actividad que continúan mostrando resistencia en la economía estadounidense.

Este escenario reforzó las expectativas de que la política monetaria de Estados Unidos podría mantenerse restrictiva durante un período más prolongado, un factor que contribuye a sostener elevados los rendimientos de los títulos de largo plazo.
La diferencia respecto de los años posteriores a la pandemia es significativa. En 2020, el rendimiento del Treasury a 30 años llegó a ubicarse cerca del 1%. Desde entonces inició una trayectoria ascendente que lo llevó nuevamente por encima del 5,5%.

Así, mientras la minería argentina atraviesa una etapa de fuerte expansión de su actividad y sus exportaciones, el escenario financiero internacional presenta tasas de largo plazo en niveles que no se observaban desde comienzos de la década de 2000, una referencia relevante para el costo del financiamiento global y las condiciones de los mercados de capitales.








