El fútbol regional está de luto por el fallecimiento de Ariel Raúl Medri, ocurrido este jueves 8 de octubre. El exfutbolista, nacido en Maggiolo, General López, y con pasado en River Plate, atravesaba desde hacía varios años una dura batalla contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).
Murió Ariel Medri, el formador de Maggiolo que llegó a Primera con River y luchaba contra la ELA
Luego de una carrera en el fútbol profesional y un recordado paso como formador juvenil en su querido pueblo, el exjugador santafesino murió este jueves, luego de una dura batalla contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica.

La noticia fue comunicada por Club Sportivo Sarmiento de Maggiolo, institución profundamente ligada a su vida. Allí, Medri no solamente había dado sus primeros pasos, sino que también desarrolló durante años una extensa tarea como entrenador y formador de divisiones inferiores.
“Hoy nos toca despedir a Ariel, el profe que formó a tantos jugadores de Sarmiento”, expresó el club, que recordó especialmente los valores, enseñanzas y el vínculo humano que dejó en distintas generaciones.
El mensaje también estuvo dirigido a sus hijos y nietos, varios de ellos vinculados a la institución, reflejando una relación familiar y deportiva que atravesó buena parte de su vida.
De Maggiolo al Monumental
Medri nació el 13 de mayo de 1966 y comenzó su camino futbolístico en la región. Mientras terminaba sus estudios jugó, entre otros equipos, en Sportsman Carmelense, antes de comenzar a perseguir el sueño de llegar al profesionalismo.

En 1982, con apenas 16 años, tuvo su primera prueba en River. Aquella oportunidad no terminó con su incorporación, pero Medri insistió. Luego pasó por las inferiores de Vélez y por Sporting de Laboulaye hasta que, en 1985, finalmente consiguió incorporarse al club de Núñez.
Primero jugó en Cuarta División y luego llegó a Reserva, donde tuvo una buena producción: según recordó años después, convirtió nueve goles en 18 partidos y hasta marcó ante Boca, en uno de los momentos que siempre señaló como los más especiales de su carrera.
El particular récord que dejó en River
Su debut en Primera División llegó el 2 de mayo de 1987, en el estadio Monumental, frente a Platense.
Héctor “Bambino” Veira lo mandó a la cancha sobre el final. Medri permaneció apenas un minuto y medio, tocó una pelota y el encuentro terminó poco después. Esa aparición lo convirtió en el futbolista con menor cantidad de minutos disputados en la Primera de River, un registro que continuaba vigente en 2026.

Lejos de recordar aquel paso con frustración, años después lo describió como un privilegio para un chico proveniente de una familia humilde del interior que había logrado compartir vestuario con grandes figuras.
En aquella etapa coincidió con jugadores como Claudio Paul Caniggia, Néstor “Pipo” Gorosito y Sergio Goycochea, entre otros futbolistas de una generación de enorme jerarquía.
Talleres, el Ascenso y una experiencia en Ecuador
Luego de River fue cedido a Talleres de Córdoba para la temporada 1987/88. Allí convirtió el que sería su gol en Primera División frente a Racing de Córdoba, en el entonces estadio Chateau Carreras.
También tuvo una experiencia en Italia y posteriormente continuó su recorrido por clubes como Villa Dálmine y Macará de Ecuador. En el conjunto ecuatoriano llegó a marcar diez goles en 22 encuentros entre Primera y Segunda División, según relató él mismo.

Su carrera como futbolista se extendió hasta los 34 años y terminó alrededor de 1999 o 2000 en Arias FC, en la provincia de Córdoba.
El regreso a su pueblo y su vocación como formador
Finalizada su etapa profesional, Medri regresó a la región y tuvo que construir una nueva vida lejos de los grandes estadios.
Trabajó en tareas administrativas en un banco de Venado Tuerto entre 1992 y 1996 y, años después, se desempeñó durante más de una década como cajero en el peaje de la Ruta Nacional 8, en el kilómetro 381, hasta enero de 2024.
Sin embargo, nunca se alejó realmente del fútbol.
Realizó el curso de entrenador en Canals entre 2006 y 2007 y durante muchos años trabajó con las divisiones formativas de Sportivo Sarmiento de Maggiolo. Él mismo había contado que desarrolló tareas en inferiores desde 1996 hasta 2021, cuando la enfermedad comenzó a impedirle continuar.
Ese rol terminó siendo una de las huellas más profundas que dejó en su pueblo: generaciones de chicos pasaron por sus entrenamientos y lo reconocieron no solamente como técnico, sino como “el profe”.
Una dura lucha desde 2020
Medri fue diagnosticado con ELA en 2020. Con el paso del tiempo, la enfermedad fue avanzando hasta quitarle el habla y afectar también la movilidad de sus manos.
Durante los últimos meses había permanecido internado en el Hospital SAMCo de Maggiolo para recibir una mejor atención y también debía viajar a Rosario para continuar con parte de su tratamiento.
En mayo había contado públicamente el acompañamiento permanente de su familia y también el gesto de varios excompañeros de River, quienes colaboraban económicamente con él para afrontar los gastos derivados de la enfermedad.
Su historia había tomado nuevamente notoriedad nacional en los últimos meses, no solamente por aquel particular récord en River, sino por la forma en la que atravesaba su enfermedad y por una trayectoria que nunca perdió su raíz en Maggiolo.
“Hasta siempre, profe”
Sportivo Sarmiento lo despidió poniendo el acento justamente en esa faceta menos conocida fuera de la región: la del entrenador que acompañó a chicos durante años y dejó enseñanzas que trascendieron lo deportivo.
La institución recordó cada momento compartido y acompañó especialmente a sus hijos y nietos, quienes también forman parte de la vida del club.
Ariel Medri conoció el Monumental, jugó en el fútbol grande, vistió distintas camisetas y tuvo experiencias fuera del país. Pero regresó al lugar donde todo había comenzado y allí terminó construyendo quizás su legado más duradero: el de formar futbolistas y personas en el club de su pueblo.








