El veterinario Santiago Bachmann combina su desempeño profesional entre Dubái, uno de los siete estados de los Emiratos Árabes Unidos, y Venado Tuerto, en el sur-sur santafesino.
"Vivir bajo misiles": el testimonio de un veterinario santafesino en Dubái en plena guerra
El veterinario venadense Santiago Bachmann, radicado parte del año en Dubái, relató cómo vivió los ataques con misiles y drones en el marco del conflicto en Medio Oriente, la adaptación de la vida cotidiana bajo alerta y el impacto de esta experiencia, que ya forma parte de la nueva edición de su libro autobiográfico.

Entre noviembre y abril, atiende caballos en un club de polo ubicado entre Abu Dhabi y Dubái, y el resto del año, en Argentina, se especializa en traumatología y ortopedia equina, además de colaborar con su padre en la cría de hacienda en un campo del norte del país.
Este año, el grave conflicto desatado en Medio Oriente, con Israel, Irán y Estados Unidos como actores protagónicos, comenzó unas pocas semanas antes del regreso al país, junto a su esposa y sus tres hijos, dando lugar a una lógica intranquilidad, más allá de la seguridad que brinda a residentes y turistas el sistema defensivo de Emiratos Árabes Unidos, cuya capital es Abu Dhabi.
Conflicto que se veía venir
Bachmann comentó que la posibilidad de un conflicto en la región se percibía desde hacía meses, e incluso se temía que los enfrentamientos se extendieran a Europa y provocaran una tercera guerra mundial en un planeta ya convulsionado por otras escaladas militares, como la que sostienen Rusia y Ucrania.
Hasta que, el 28 de febrero, los hechos se precipitaron cuando Estados Unidos e Israel atacaron objetivos iraníes en la región. Mientras revisaba noticias y mensajes, el veterinario comenzó a comprender la magnitud del conflicto.
“Escuché detonaciones que inicialmente no había asociado con un ataque y comencé a recibir mensajes de conocidos confirmando lo que estaba ocurriendo en Abu Dhabi, donde se produjeron los primeros ataques”, relató.
Además, para explicar la vecindad entre Irán y Emiratos Árabes Unidos, dimensionó que “de costa a costa nos separan apenas 100 kilómetros, y sólo estamos separados por las aguas del Golfo Pérsico”.

De hecho, los países fronterizos con el Estrecho de Ormuz son Irán al norte, y Omán y los Emiratos Árabes Unidos al sur. Este punto estratégico conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo, y es una de las rutas marítimas clave, por donde transita una gran parte del petróleo mundial.
Sobre la preparación de los Emiratos Árabes Unidos, explicó que estaban “muy bien organizados para la defensa” desde hacía al menos un mes, aunque el ataque inicial sorprendió a la población porque nadie sabía cuándo empezarían las hostilidades.
“Los emiratíes tienen negocios por billones de dólares con Irán y no esperaban sufrir sus ataques. Sólo el primer día hubo más de 400 ataques entre misiles balísticos y drones, que en un 98 por ciento fueron interceptados, y el resto impactó en el mar y en el territorio, donde hubo daños mínimos. Sin embargo, las esquirlas que cayeron en la superficie provocaron dos muertos en el aeropuerto de Abu Dhabi y varios focos de incendio”.
Aunque las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos aseguran que en ningún momento facilitaron operaciones militares estadounidenses en su territorio, y juran neutralidad, lo cierto es que en las semanas siguientes los ataques se multiplicaron con unos 450 misiles balísticos (“pueden destruir un edificio completo”, graficó), una veintena de misiles crucero y unos 2 mil drones.
Sobre estos últimos, aunque más económicos que los misiles, generan un daño significativo y un gasto enorme para interceptarlos. “Un drone puede costar 30 mil euros, pero el sistema para neutralizarlo cuesta un millón de dólares”, precisó Bachmann.
“En los últimos días creció la inquietud por la suerte de una planta nuclear iraní, adyacente el estrecho de Ormuz, que ante un eventual ataque podrían contaminar las aguas que abastecen, desalinización mediante, a Arabia Saudita, Emiratos y otros países de la región”, alertó, aunque comentó que entre las estrategias preventivas disponen de reservas de agua potable de hasta tres meses con cisternas ocultas en el desierto.
La vida cotidiana bajo alerta
A pesar del conflicto, la vida en Dubái -poblada por cerca de cuatro millones de habitantes- continuó “con la mayor normalidad posible”, como el propio Bachmann lo corroboró hasta sus últimos días en el emirato.
“Los comercios, shoppings y oficinas siguieron abiertos, aunque con menor movimiento. Muchos colegios implementaron clases a distancia y las empresas adoptaron el teletrabajo”, resumió, y acotó que la ciudad se veía más tranquila, con menos turistas (la baja de ingresos en este rubro orilla los 600 millones de dólares diarios) y residentes en las calles, y una sensible disminución en el tránsito vehicular.

El veterinario explicó cómo, a pesar de todo, la población aprende a convivir con las alarmas diarias.
“Estás comiendo, trabajando, durmiendo o en cualquier actividad cotidiana, y de pronto suena la alarma en tu celular y, por ejemplo, avisan que hay un misil en camino. Te resguardas unos minutos, bajo techo, lejos de las ventanas, quizá uno puede ver y/o escuchar la detonación y luego todo sigue. Es un aprendizaje constante: convivir con el riesgo y, al mismo tiempo, mantener la rutina diaria en cuanto sea posible”.
También contó que "nos han llegado alertas de la policía por teléfono indicándonos que no se puede filmar, publicar ni compartir ningún tipo de video de ataques o de la defensa del país. Incluso arrestaron a personas que alteraban imágenes con inteligencia artificial para mostrar algo irreal".

Añadió que estas medidas buscan evitar el pánico y proteger la seguridad: "Se preocupan porque no se difunda información que pueda delatar la ubicación de las defensas o generar alarma innecesaria".
Cuando Santiago Bachmann tomó su vuelo de regreso a Argentina, el miércoles 1 , transitó momentos de incertidumbre, además de un riguroso chequeo, debido al riesgo de ataques en el aeropuerto. El avión finalmente despegó y fue escoltado por jets de combate a través de un corredor humanitario hasta salir del espacio aéreo emiratí.

Ya de regreso en Argentina, se sorprendió de algunas “imágenes sensacionalistas” que se divulgan en nuestro país y que, a su juicio, “no tienen nada que ver con la realidad”.
Expectativas sobre la Dubái de la posguerra
-¿Con qué Dubái esperás encontrarte a tu regreso?
-Creo que este conflicto terminará en breve, tal vez en unas pocas semanas, y que en octubre o noviembre encontraré una Dubái no tan colmada de gente, y con la economía algo afectada, pero a la larga el país saldrá fortalecido. Poder vivir seguro, aunque te ataquen de esta manera, es algo que pocas ciudades ofrecen.
La preparación, disciplina y capacidad de adaptación de la población, son admirables. Además, las autoridades de Emiratos Árabes Unidos ya están diseñando estrategias para incentivar a los residentes a permanecer y a los turistas, a regresar.

Sin dudas, la estrategia de Irán no busca tanto ganar la guerra como complicar la economía mundial para ejercer presión. De hecho, los costos subieron muchísimo por seguros de guerra y el incremento del combustible. En esa misma línea se inscriben sus ataques a los países vecinos, como Emiratos, que sólo se defienden y no contraatacan. Sin embargo, creo que esta vez, Estados Unidos e Israel, no se conformarán con un cese del fuego; buscan una solución definitiva.
Versión ampliada del libro “¿Y ahora qué?”
El veterinario venadense decidió incorporar esta reciente experiencia en la guerra de Medio Oriente a la segunda edición ampliada de su libro autobiográfico “¿Y ahora qué?”: “Acabo de terminar el ‘capítulo 23’, que resume este mes de tensión y explica cómo lo vivimos en Dubái. Lo anexé a los 22 capítulos que habíamos presentado el 17 de mayo del año pasado", recordó.
La nueva edición -la primera se agotó- estará disponible en mayo próximo y quienes ya compraron la primera versión, al menos tendrán acceso a una versión en PDF, porque "me pareció importante compartir esta historia en tiempo real”. Y concluyó Bachmann: “Esta experiencia será un capítulo muy valioso del libro y demuestra cómo un país puede mantener seguridad y normalidad en medio de un conflicto de tamaña gravedad”.








