La ampliación y optimización del sistema de captación y tratamiento de agua potable de Chañar Ladeado ingresó en su etapa final, con un avance superior al 95%. El proyecto contempla nuevas perforaciones, tecnología de ósmosis inversa, filtros de pretratamiento y mayor capacidad de almacenamiento, con el objetivo de fortalecer el abastecimiento de agua potable en la localidad.
Avanza la etapa final del nuevo sistema de agua potable de Chañar Ladeado
La ampliación y optimización del sistema de captación y tratamiento de agua potable de Chañar Ladeado superó el 95% de ejecución. El proyecto incorpora siete nuevas perforaciones, dos módulos de ósmosis inversa y cuatro cisternas, además de infraestructura para mejorar la capacidad de producción, tratamiento y almacenamiento.

La obra incorpora dos módulos de ósmosis inversa con capacidad para procesar 40 metros cúbicos por hora cada uno, además de siete nuevas perforaciones que se sumarán a las cinco existentes. De esta manera, el sistema contará con dos baterías de seis pozos.

El proyecto también incluye cuatro cisternas destinadas al almacenamiento de agua cruda y tratada, junto con infraestructura complementaria para el tratamiento y distribución.
Más capacidad de captación, tratamiento y almacenamiento
La intervención busca ampliar la capacidad del sistema para responder a la demanda actual y al crecimiento previsto de la localidad. Las nuevas perforaciones permitirán incrementar el volumen de agua disponible para su posterior tratamiento, mientras que los módulos de ósmosis inversa estarán destinados a mejorar sus condiciones fisicoquímicas.

Como parte del proceso, también se instalaron filtros de zeolita para el pretratamiento del agua y se incorporaron nuevas cisternas para mejorar la capacidad de almacenamiento.
La obra contempla además una unidad destinada a conducir el agua de rechazo generada durante el proceso de ósmosis inversa hacia las lagunas de tratamiento cloacal.
Trabajos finales antes de la puesta en funcionamiento
Con el proyecto en su etapa final, resta completar parte de la infraestructura eléctrica, entre ellas el recambio del transformador y de la línea de potencia. También se debe finalizar la conexión hidráulica entre los equipos de bombeo y el tanque.

Una vez terminadas esas tareas se realizarán las purgas de las nuevas perforaciones, los análisis de turbiedad y las pruebas funcionales de los equipos de ósmosis inversa.
Estas verificaciones permitirán evaluar el funcionamiento integral de las instalaciones antes de su puesta en servicio.
Una inversión superior a los $2.300 millones
La obra contempla una inversión superior a $2.300 millones y fue financiada íntegramente con recursos provinciales.
El nuevo esquema permitirá incrementar la producción y el tratamiento de agua, mejorar la capacidad de almacenamiento y optimizar las condiciones de funcionamiento de la red. La incorporación de nuevas cisternas, filtros y tecnología de membranas también apunta a equilibrar las presiones operativas y atender los períodos de mayor demanda.

Con más del 95% de ejecución, el proyecto se encuentra próximo a completar las tareas necesarias para iniciar las pruebas técnicas y avanzar hacia la puesta en funcionamiento del nuevo sistema.








