Este jueves quedó habilitada una nueva casa asistida en el predio de la Colonia Psiquiátrica de Oliveros “Dr. Abelardo I. Freyre”. La vivienda fue recuperada y reacondicionada para acompañar los procesos de externación de personas que atravesaron internaciones prolongadas en instituciones de salud mental.
Salud Mental: habilitaron una nueva casa asistida en la Colonia Oliveros
La vivienda permitirá acompañar el proceso de externación de cuatro personas que atravesaron internaciones prolongadas. El espacio cuenta con un equipo interdisciplinario que trabajará en el fortalecimiento de la autonomía y la inclusión comunitaria.

El nuevo espacio forma parte de una estrategia orientada a fortalecer un modelo de atención con perspectiva comunitaria, en línea con los principios establecidos por la Ley Nacional de Salud Mental N.º 26.657. En este marco, las casas asistidas constituyen dispositivos destinados a brindar alojamiento y acompañamiento a personas que se encuentran en condiciones de avanzar hacia una vida con mayores niveles de autonomía.

La propuesta busca que quienes dejan atrás períodos prolongados de internación puedan desarrollar progresivamente nuevas rutinas, recuperar espacios de decisión y fortalecer sus vínculos con el entorno social y comunitario.
Al referirse al funcionamiento de la vivienda, la subsecretaria de Salud Mental, Liliana Olguín, destacó la importancia de generar espacios que permitan a los usuarios recuperar decisiones vinculadas con la vida cotidiana, como la alimentación, las actividades y la organización de sus tiempos.
“Los usuarios que habitarán la casa van a recuperar decisiones tan básicas como valiosas, por ejemplo, elegir qué van a comer o qué mirar en la televisión”, señaló.
Olguín también remarcó que estos dispositivos buscan acompañar procesos de desinstitucionalización y favorecer una atención centrada en los derechos y las necesidades particulares de cada persona.
Un equipo interdisciplinario para acompañar el proceso
El director de la Colonia de Oliveros, Nicolás Barbarini, explicó que la apertura de la casa asistida forma parte de un proceso de transformación institucional destinado a generar mejores condiciones de alojamiento y acompañamiento para los usuarios.
En esta primera etapa, el dispositivo contará con tres operarios convivenciales, una psicóloga y una trabajadora social, quienes tendrán a su cargo el acompañamiento de las personas que residan en la vivienda.

El trabajo del equipo estará orientado a brindar los apoyos necesarios para las actividades de la vida cotidiana y acompañar el desarrollo de mayores niveles de autonomía, respetando las necesidades y características particulares de cada residente.
Romina Lombardi, psicóloga e integrante del equipo interdisciplinario, explicó que el objetivo es acompañar a cada persona en la construcción de nuevas rutinas y en el desarrollo de herramientas que le permitan desenvolverse progresivamente con mayor independencia.
“Nuestro rol es acompañar y generar los apoyos que sean necesarios, en sus nuevas rutinas, en sus singularidades, en la construcción de sus autonomías”, señaló.

En ese sentido, destacó también el desafío de generar un espacio que permita restituir derechos a personas que permanecieron durante largos períodos en instituciones de salud mental y favorecer su inclusión en ámbitos sociales y comunitarios.
Una vivienda recuperada para una nueva función
La casa asistida funciona en una vivienda de estilo chalet que originalmente había sido construida para alojar a trabajadores de la institución. Luego de las tareas de recuperación y reacondicionamiento, el inmueble fue adaptado para cumplir una nueva función como dispositivo habitacional.
La vivienda dispone de dos dormitorios, un baño, cocina-comedor y lavadero, y fue acondicionada para garantizar las condiciones necesarias para la convivencia.
En esta primera etapa, cuatro personas usuarias de los servicios de salud mental residirán en el lugar. Allí contarán con el acompañamiento del equipo interdisciplinario, que realizará un seguimiento de las actividades cotidianas y de los distintos aspectos vinculados con el proceso de construcción de autonomía.

La incorporación de este tipo de dispositivos apunta a generar alternativas habitacionales para personas que se encuentran en condiciones de avanzar en sus procesos de externación, con un acompañamiento profesional que facilite la transición hacia una vida cotidiana desarrollada fuera de una institución de internación.








