La transmisión de los saberes artesanales depende, en gran medida, del aprendizaje compartido entre generaciones. Para contribuir a preservar esos conocimientos, la Fundación Alwa impulsó en Rosario un podcast con testimonios de artesanas y artesanos del barrio Toba, realizado con la participación de estudiantes secundarios y universitarios. El material forma parte de un manual comunitario que también tendrá una versión impresa.
Jóvenes, escuela y universidad se unen en Rosario para preservar los saberes artesanales del barrio Toba
La Fundación Alwa impulsó un podcast con testimonios de artesanas y artesanos de las comunidades Qom-Moqoit, realizado junto con estudiantes de una escuela secundaria y de la Universidad Nacional de Rosario. La iniciativa integra un manual comunitario que busca documentar técnicas, procesos e historias para facilitar la transmisión de estos conocimientos.

La iniciativa se llama Voces del hacer artesanal y reúne entrevistas sobre los oficios, los materiales, las técnicas y los tiempos de elaboración de distintas piezas. El proyecto articula a la Fundación Alwa con estudiantes de segundo año de la Escuela de Educación Secundaria Orientada (EESO) N.º 518 Carlos Fuentealba y de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
Este podcast integra el "Manual comunitario del hacer artesanal", una propuesta que busca documentar y compartir los conocimientos de artesanas y artesanos de la comunidad Qom-Moqoit. Matías Lomoro, secretario de la Fundación Alwa, explicó a Mirador provincial que el registro también apunta a generar herramientas para trabajar con instituciones educativas y comunitarias. “Los saberes artesanales se suelen transmitir por acompañar el proceso y aprender observando y escuchando”, señaló.

Para Lomoro, una de las dificultades actuales es que los jóvenes de la comunidad pasan menos tiempo con las personas mayores y que las artesanías compiten con otros intereses vinculados con las redes y la digitalización. “Actualmente, esto es lo que se ve perjudicado porque los y las jóvenes de la comunidad no pasan tiempo con sus adultos mayores y las artesanías no son de su interés frente a las redes y la digitalización de los saberes”, explicó.
Frente a ese escenario, la fundación busca documentar los procesos artesanales y construir un archivo que permita conservarlos. La propuesta comprende tanto las técnicas como las experiencias de quienes las practican, las historias que acompañan cada producción y las formas en que esos conocimientos llegaron hasta las generaciones actuales.

Aprender de quienes conocen el oficio
Según explicaron desde la fundación, la transmisión de los conocimientos artesanales está ligada a los vínculos familiares y a la práctica cotidiana. En los episodios del podcast, las personas entrevistadas cuentan cómo se acercaron a sus oficios y qué aprendieron de otras generaciones. Entre otros aparece el testimonio de María Dalila Torález que aprendió cestería y a trabajar con la totora de su madre y de su abuela; el de Roberta Catori, artesana de la comunidad Qom que aprendió de su abuela el trabajo con cestería y arcilla; el de Ángel Calé, artesano Qom con más de 50 años de trayectoria en la cerámica que comenzó a aprender durante su adolescencia cuando observaba trabajar a su tío.
El podcast también incorpora la dimensión lingüística. Griselda Castro, maestra de la lengua Qom, participa con intervenciones y traducciones de distintos fragmentos, abordando la transmisión oral del idioma que aprendió de su padre y las dificultades para encontrar equivalencias en castellano para palabras y expresiones antiguas. Dalmacia Celin, por su parte, interpreta cantos en lengua Qom.

Estudiantes que producen el registro
La elaboración de los episodios incluyó instancias de formación en la Escuela de Comunicación Social de la UNR. Allí, estudiantes de la EESO N.º 518 Carlos Fuentealba se acercaron a herramientas para realizar entrevistas y producir contenidos sonoros, acompañados por estudiantes de la materia Expresión Oral y del Laboratorio Sonoro (LABSO). Luego aplicaron esos aprendizajes durante las entrevistas a las artesanas y los artesanos del barrio. El proceso articuló la formación escolar, el trabajo universitario y los conocimientos de las personas que sostienen los oficios.
La experiencia buscó que las y los jóvenes conozcan otras herramientas y recorridos formativos a partir de una actividad vinculada con su propia realidad. A la vez, los incorporó a la producción de un archivo sobre su comunidad: participan de las entrevistas, escuchan las experiencias de quienes practican los oficios y contribuyen a dar forma a los contenidos.
La iniciativa se desarrolla en el marco del programa Barrio, Cultura Cotidiana, del Ministerio de Cultura de la provincia de Santa Fe, y reúne a instituciones educativas, organizaciones, espacios culturales y la UNR, proponiendo un intercambio entre distintas formas de conocimiento.

Un manual para consultar y compartir
El podcast es una de las partes del Manual Comunitario del Hacer Artesanal. La fundación proyecta también una versión gráfica impresa para facilitar su circulación en los barrios y las escuelas. La elección de ese soporte responde, entre otros motivos, a las diferencias en el acceso a internet y a dispositivos digitales. Según Lomoro, la conectividad condiciona las posibilidades de consultar materiales en línea y, en algunas familias, los dispositivos se comparten entre varios integrantes.
Sobre la decisión de incorporar una publicación impresa, el secretario de la fundación planteó: “El saber, el papel, las manos y la práctica, obviar por momentos la obligación al acceso digital es un descanso cognitivo y un ejercicio necesario en estos tiempos”.
La propuesta apunta a que el material pueda utilizarse en espacios educativos y comunitarios, con la posibilidad de impulsar talleres junto con instituciones del barrio. La intención es que el registro no quede limitado a la escucha de los episodios, sino que también facilite la consulta de los procedimientos y las técnicas documentadas.
La Fundación Alwa surgió en 2020 a partir de un grupo de personas relacionadas con la arquitectura, el diseño y la gestión cultural, interesadas en desarrollar proyectos comunitarios junto a comunidades artesanas. Durante la pandemia impulsaron una tienda en línea para facilitar la comercialización de las producciones artesanales, ante las dificultades para sostener las ferias y las ventas casa por casa. Esa experiencia continúa como una línea de trabajo vinculada con los canales de venta, mientras que el manual tiene un propósito específico: preservar y transmitir los conocimientos.
La fundación también desarrolla el Taller Alwa, una iniciativa orientada a la investigación y la experimentación con materiales y técnicas contemporáneas en diálogo con comunidades artesanas. Según explicó Lomoro, el trabajo busca generar espacios de intercambio entre los saberes de los oficios y las herramientas del diseño actual.








