La Justicia Federal hizo lugar a una acción de amparo presentada por la madre de un adolescente de 13 años y ordenó a la prepaga Ribera Salud y a la Obra Social de la Cámara de Empresarios de Agencias y Remises (OSCEARA) garantizar de manera inmediata la cobertura integral del tratamiento que el joven necesita para su desarrollo físico.
El mismo déficit de crecimiento que tuvo Messi: un fallo obliga a una prepaga a cubrir un tratamiento
La Justicia Federal ordenó garantizar la cobertura de un tratamiento con hormona de crecimiento para un adolescente rosarino de 13 años y avanzó sobre los directivos de una prepaga y una obra social por incumplir una medida cautelar. La enfermedad es la misma que atravesó Lionel Messi durante su infancia y el caso vuelve a poner en discusión los límites del criterio económico de las prestadoras frente al derecho a la salud de niños, niñas y adolescentes.

El adolescente fue diagnosticado con baja talla por déficit de la hormona de crecimiento, la misma patología que tuvo Lionel Messi cuando era niño. Su médica endocrinóloga prescribió con carácter de urgente la aplicación de Somatotropina, una hormona utilizada para suplir el déficit que presenta el organismo. La indicación no admitía demoras: el paciente atraviesa el brote puberal, una etapa decisiva para el crecimiento, por lo que la interrupción del tratamiento podría ocasionar daños anatómicos irreversibles. El costo por mes del medicamento es de 11 millones de pesos.
La resolución, firmada por la jueza federal subrogante Natalia Analía Martínez del Juzgado Federal N° 2, no se limitó a ordenar la provisión del medicamento. Tras una serie de incumplimientos de una medida cautelar, remitió las actuaciones a la Fiscalía Federal para investigar penalmente a los directivos de ambas prestadoras por presunta desobediencia judicial y abandono de persona. Sólo después de esa decisión las empresas entregaron la medicación.
La enfermedad que hizo conocida Messi
El déficit de hormona de crecimiento de este joven se hizo conocido para gran parte de la sociedad por la historia del rosarino Lionel Messi. El capitán de la Selección Argentina fue diagnosticado durante su infancia y necesitó un tratamiento prolongado con hormona de crecimiento para completar su desarrollo físico. Sin embargo, el elevado costo de la medicación puso en riesgo su continuidad.
Newell's Old Boys, el club donde entrenaba Messi, dejó de afrontar el tratamiento y la familia no podía sostenerlo por sus propios medios. Entonces apareció el club Barcelona de España que decidió hacerse cargo de la terapia como parte del acuerdo para incorporar al joven futbolista a sus divisiones inferiores. Esa decisión permitió que Messi continuara el tratamiento sin interrupciones mientras completaba su desarrollo.
El antecedente ayuda a comprender por qué los especialistas consideran determinante iniciar y sostener la terapia en los tiempos indicados: la hormona resulta efectiva durante una ventana biológica específica y perder ese período puede traducirse en consecuencias permanentes.
Un tratamiento imposible de afrontar
La endocrinóloga del caso de Rosario actual indicó una dosis de cinco unidades mensuales de Somatotropina de 10 miligramos. En el mercado farmacéutico, cada lapicera prellenada ronda los 2,2 millones de pesos, por lo que garantizar el tratamiento implica un costo superior a 11 millones de pesos por mes.
Para la familia, asumir ese gasto resultaba imposible. "Esta familia es de trabajadores y no podía costear los casi 11 millones de pesos que significa el tratamiento por mes", explica Luciano Tamous, abogado patrocinante e integrante de la Asociación Práctica Ciudadana, a Mirador Provincial.
Ante esa situación, la estrategia fue solicitar una medida cautelar para asegurar el acceso inmediato al medicamento. "Presentamos una cautelar porque había verosimilitud del derecho: el adolescente es afiliado y la obra social debe cumplir. También existía un peligro en la demora y para eso sirven las cautelares. Si al final del juicio la sentencia fuera en contra de lo que proponemos, la familia debería devolver el dinero. Lo que no puede recuperarse es el tiempo perdido para el tratamiento", sostiene el letrado.
Ese razonamiento fue receptado por la jueza Martínez, quien entendió que la demora en garantizar la medicación podía generar un perjuicio irreversible debido a la etapa de desarrollo que atraviesa el adolescente.
Cuando incumplir una cautelar deja de ser una opción
El fallo también marca un precedente por la respuesta frente al incumplimiento de las órdenes judiciales. Según Tamous, no es la primera vez que la estrategia consiste en avanzar sobre quienes toman las decisiones cuando las instituciones desobedecen resoluciones vinculadas con el derecho a la salud.
"Ya hemos tenido otros casos con este mecanismo, donde la prestadora no responde y debemos ir por las personas que ocupan los puestos directivos. Incluso ocurrió con autoridades del PAMI y del Estado nacional. Es lógico. Debe responder la institución o los directivos responsables porque se trata de un derecho."
En este expediente, las multas económicas aplicadas por la jueza tampoco lograron que las prestadoras cumplieran la cautelar. Recién cuando las actuaciones fueron remitidas a la Fiscalía Federal para investigar la posible comisión de los delitos de desobediencia judicial y abandono de persona se concretó la entrega de la medicación.








