Vera reafirmó su título como el "Carnaval de Santa Fe" con tres noches multitudinarias
Con tres noches de gran convocatoria y el clima como aliado, la ciudad de Vera volvió a consolidarse como “el carnaval de Santa Fe”. Comparsas, agrupaciones y miles de espectadores colmaron el corsódromo de calle San Martín en una celebración que combina identidad cultural, contención social y fuerte impacto económico.
El clima fue el gran aliado para que Vera vuelva a lucir como “el carnaval de Santa Fe”.
La denominada “capital de la Cuña Boscosa” vivió jornadas de fiesta que reunieron a público de toda la región. Sobre el corsódromo montado en calle San Martín, la Agrupación Dale que Va y las comparsas Aerosamba, Bambita, Ferrumbá, Paraverá, Unidos del Samba y Verasamba desplegaron todo su brillo, con trajes imponentes, coreografías sincronizadas y un ritmo que contagió a las tribunas.
A pesar del contexto económico adverso, el fervor popular no mermó. Las gradas se colmaron y el espectáculo volvió a ofrecer una postal de color y energía que los verenses exhiben con orgullo como una de las máximas expresiones culturales del norte santafesino.
Mucho más que una fiesta: trabajo y contención todo el año
Detrás de los “días locos” que marca el calendario, existe un trabajo sostenido durante todo el año. Las comparsas funcionan como verdaderas organizaciones comunitarias que nuclean y contienen a cientos de jóvenes, quienes encuentran en el carnaval un espacio de pertenencia, disciplina artística y construcción colectiva.
El clima fue el gran aliado para que Vera vuelva a lucir como “el carnaval de Santa Fe”.
Los elencos generan recursos propios para solventar el alto costo de la indumentaria y la puesta en escena, participando en eventos sociales y celebraciones privadas. Esa autogestión no solo fortalece la estructura de cada comparsa, sino que refuerza el sentido de compromiso y comunidad entre sus integrantes.
Impacto económico y articulación público-privada
El Carnaval de Vera no solo moviliza emociones, sino también la economía local. La ocupación hotelera, la gastronomía y el comercio registran un incremento significativo en sus ventas durante las noches de desfile, generando empleo y dinamizando la actividad en distintos rubros.
La intendente Paula Mitre destacó que el evento “es una prueba elocuente de lo que se puede lograr en unidad, con la asociación de lo público y lo privado”, y subrayó el resultado de una producción que volvió a ser exitosa.
Asimismo, la mandataria reconoció el trabajo sostenido de la Comisión de Carnaval y el compromiso del personal municipal y del equipo de gabinete, que durante todo el año y especialmente en los días del evento garantizaron la logística, los servicios y la organización general.
El clima fue el gran aliado para que Vera vuelva a lucir como “el carnaval de Santa Fe”.
Con identidad, esfuerzo colectivo y una convocatoria masiva, Vera volvió a demostrar por qué su carnaval es uno de los más importantes de la provincia y una verdadera marca cultural santafesina.