Mientras en numerosas localidades de la región los planes de pavimentación suelen generar debates por el elevado costo que deben afrontar los frentistas, San Jerónimo Norte avanza con una propuesta basada en la transparencia de los números, la reducción de costos mediante recursos propios y un esquema de financiamiento pensado para facilitar el acceso de los vecinos a una mejora que transforma la calidad de vida de los barrios.
San Jerónimo Norte: avanza con un nuevo plan de pavimento urbano
Con una fórmula de cálculo abierta, financiamiento de hasta 60 cuotas y el uso de mano de obra municipal para reducir costos, la ciudad impulsa un plan de pavimentación que logró una amplia aceptación vecinal y ya genera nuevas solicitudes de obra.

La iniciativa impulsada por el municipio busca que cada contribuyente conozca exactamente cuánto cuesta la obra, cómo se calcula el valor a pagar y qué conceptos integran la liquidación. El objetivo es que la contribución por mejoras responda únicamente al costo real de ejecución, evitando incorporar gastos ajenos a la obra.

Según explicó a El Litoral la intendente de la ciudad Paola Devesa, la decisión de transparentar la información responde a la necesidad de que los vecinos comprendan el destino de cada peso invertido.
“Es importante dejarle todo detallado al vecino sobre cómo funciona la contribución por mejoras y cuál es el número real de todo esto para que también sea parte de la obra, sabiendo cuáles son los gastos y qué es lo que se está costeando”, señaló.
Además, remarcó que el municipio busca evitar sobreprecios que terminen afectando la economía familiar.
“No se trata de generar un excedente para recaudar fondos. Lo que se cobra es lo justo y necesario para realizar la obra”, afirmó.
Cómo se calcula el costo de cada frente
Uno de los aspectos más destacados del programa es la publicación de la fórmula utilizada para determinar el valor que debe afrontar cada propietario.
Actualmente, el costo estimado para pavimentar una cuadra de 100 metros asciende a $41.831.000. Ese monto se distribuye entre los 200 metros lineales correspondientes a ambos frentes de la cuadra, estableciendo un valor base de $209.155 por metro lineal.

De esta manera, cada vecino paga exclusivamente en función de los metros de frente de su propiedad, garantizando un criterio de distribución equitativo y fácilmente verificable.
Para un lote estándar de 10 metros, la inversión total ronda los $2.091.550 en caso de optar por el pago contado.
Mano de obra municipal para reducir costos
Uno de los factores que permite mantener valores considerablemente más bajos que en otros programas similares es la utilización de recursos propios del municipio.
Devesa explicó que la decisión de gestión fue excluir del cálculo la mano de obra municipal, considerando que ese servicio ya es sostenido a través de las tasas que abonan los contribuyentes.
“La decisión es cobrar el hormigón, el movimiento de maquinaria pesada y el combustible. La mano de obra municipal no se le cobra al vecino porque ellos ya pagan impuestos para eso. Además, buscamos que el costo sea lo más económico posible para que pueda afrontarlo”, detalló.

Este esquema permite disminuir significativamente el valor final de la obra sin afectar la calidad de ejecución, ya que los trabajos son realizados por personal municipal capacitado y con equipamiento propio.
Alta aceptación vecinal y nuevos proyectos en marcha
La respuesta de la comunidad ha sido ampliamente favorable. Según los datos aportados por el municipio, el nivel de oposición registrado durante la apertura de los libros de oposición fue mínimo.
“De las cuadras que se incorporaron al plan prácticamente no hubo oposición. Menos del tres por ciento de los vecinos manifestó alguna objeción. La respuesta fue muy positiva”, destacó la intendente de San Jerónimo Norte.
Ese acompañamiento ya comienza a reflejarse en nuevos pedidos de los propios habitantes de la ciudad. Desde distintos sectores del barrio oeste se presentaron notas impulsadas por grupos de vecinos interesados en sumar nuevas cuadras al programa.

“Tenemos muchas obras proyectadas. Primero debemos finalizar las que están en ejecución, pero ya hay vecinos organizados que están solicitando la incorporación de nuevas calles, principalmente en el sector noroeste de la ciudad”, explicó Devesa.

La combinación de costos transparentes, financiamiento accesible, recursos municipales y una alta aceptación vecinal ha convertido al plan de pavimentación de San Jerónimo Norte en una experiencia que despierta interés en la región. Un modelo donde la obra pública avanza con reglas claras, previsibilidad y participación de la comunidad.








