En el marco de la celebración de los 150 años de Pilar, la comunidad fue protagonista de una realización audiovisual que trascendió el formato tradicional de un video institucional para convertirse en un encuentro entre la música, el canto y la danza.
Pilar celebró sus 150 años con una producción audiovisual que une música, danza e identidad
Una realización artística colectiva convirtió a “El Témpano”, la emblemática obra de Adrián Abonizio, en el eje de un homenaje que reunió a músicos, coreutas, bailarines y artistas de la localidad. El proyecto, concebido y producido por el maestro Julián Ovando Salemi, puso en valor el talento local y la fuerza de la cultura como expresión de identidad comunitaria.

La propuesta eligió como punto de partida El Témpano, de Adrián Abonizio, una obra de profunda identidad dentro del repertorio musical argentino, para construir una interpretación colectiva que reunió distintas expresiones artísticas de la localidad.
El proyecto convocó al Ensamble de Vientos de Pilar, la Banda Comunal de Pilar, el Coro Comunal de Pilar y el Taller de Danzas Folclóricas, en una producción que integró arreglos musicales, interpretación vocal, trabajo coral y expresión coreográfica.
El resultado fue una realización concebida para homenajear la historia de Pilar desde el presente, a través de sus artistas, sus instituciones y el compromiso de quienes sostienen cotidianamente la vida cultural del pueblo.
La iniciativa tuvo como responsable de idea y producción al maestro Julián Ovando Salemi, quien asumió los arreglos de vientos, la adaptación, la dirección musical y la producción ejecutiva. Su propuesta articuló los diferentes lenguajes artísticos en una realización común, en la que cada agrupación aportó su identidad y su experiencia para construir una interpretación compartida.
La dimensión musical y vocal contó con la dirección, los arreglos corales y la participación como solista invitada de Daniela Schenhals, junto con las voces de los solistas invitados Iván Müller, barítono, y Marcelo Klug.
La producción incorporó, además, la participación del Trío de Jazz integrado por Marcelo Cornut, José Alaluf y Ulises Koch. Cornut tuvo a su cargo la producción y grabación musical, los arreglos de batería, la guitarra eléctrica y los arreglos del trío, mientras que Alaluf participó como bajista y Koch como baterista.

Esta intervención amplió la paleta sonora de la propuesta y aportó nuevos matices a la interpretación.
Cuatro agrupaciones, una producción colectiva
Uno de los aspectos más significativos de la realización fue la participación conjunta de los organismos artísticos de Pilar.

El Ensamble Comunal de Vientos de Pilar, bajo la dirección del maestro Giuliano Ovando Salemi, y la Banda Comunal de Pilar, dirigida por el profesor Santiago Passet, aportaron el trabajo instrumental que dio forma al entramado musical de la producción.
A su vez, el Coro Comunal de Pilar, dirigido por Daniela Schenhals y con la asistencia de dirección de Tomás Bonnin, sumó las voces y los arreglos corales que ampliaron la dimensión expresiva de la obra.
El Taller de Danzas Folclóricas, dirigido por Ricardo Nieva y acompañado por las asistentes Silvia Franco y Belén López, incorporó el lenguaje de la danza tradicional, integrando el movimiento y la expresión corporal a una propuesta que buscó representar la riqueza cultural de la comunidad.

La realización audiovisual estuvo a cargo de Lucas Diego Baroni y Jeremías Baroni, mientras que Norberto Enrique Rivas se desempeñó como sonidista de filmación. El trabajo técnico y artístico permitió reunir las distintas dimensiones de la producción en una pieza audiovisual concebida especialmente para la conmemoración.
La cultura como expresión de identidad
Más allá de su resultado artístico, el video institucional representa una experiencia de construcción colectiva. Detrás de cada interpretación hay horas de ensayo, preparación, adaptación y coordinación, además del compromiso de artistas y colaboradores que pusieron sus conocimientos al servicio de un proyecto compartido.
La participación de músicos de distintas generaciones, coreutas, bailarines y profesionales de la realización audiovisual refleja el valor de las instituciones culturales como espacios de formación, pertenencia y continuidad. En ese sentido, la producción no solo acompaña una fecha conmemorativa: también documenta una parte de la identidad cultural de Pilar y reconoce a quienes contribuyen a mantenerla viva.

La iniciativa contó con el acompañamiento de la Comuna de Pilar, a través de su Área de Cultura, y la colaboración del Establecimiento San Santiago. Asimismo, se destacó especialmente el aporte de Miguel Ángel Dunky en la puesta de audio del Coro Comunal de Pilar en la localidad de Felicia.
La realización se enmarca en una celebración que invita a mirar el camino recorrido por la comunidad, pero también a reconocer las capacidades que existen en el presente y las posibilidades de proyectarlas hacia el futuro.
Un homenaje construido por su propia comunidad
Celebrar 150 años supone recuperar una historia compartida, reconocer a quienes la construyeron y encontrar nuevas formas de transmitirla. En este caso, Pilar eligió hacerlo a través del arte, reuniendo en una misma producción a sus agrupaciones musicales, su coro y sus bailarines.
Con el acompañamiento de las autoridades comunales encabezadas por el presidente Carlos Raúl Martínez Aguirre y la vicepresidenta Agustina Milagros Ortmann, junto con los demás integrantes de la comisión comunal, la propuesta se integró a las actividades conmemorativas de una localidad que encontró en sus propios artistas una manera de narrarse.

La elección de El Témpano como eje musical, el trabajo de adaptación y dirección y la participación de las instituciones locales dieron forma a una realización que conjuga creación artística, memoria e identidad.
A 150 años de su fundación, Pilar celebra su historia también a través de las personas que le dan vida cada día. Y en esta producción, la música, el canto y la danza se convierten en una forma de contar quiénes somos, de dónde venimos y qué queremos preservar para las generaciones futuras.








