Frente a los pronósticos que anticipan precipitaciones por encima de los valores normales para los próximos meses, la provincia continúa desarrollando una serie de jornadas regionales destinadas a fortalecer la planificación y la coordinación entre organismos técnicos, municipios y comunas para reducir el impacto de eventuales excesos hídricos.
Rafaela fue sede de una jornada regional para coordinar acciones frente al riesgo hídrico
Ante las previsiones que indican un período con precipitaciones superiores a las habituales, representantes de municipios, comunas, organismos técnicos e instituciones participaron en Rafaela de una jornada de trabajo destinada a coordinar protocolos, analizar obras preventivas y fortalecer la respuesta frente a posibles excesos hídricos.


En ese marco, este martes se llevó a cabo en Rafaela la segunda Jornada Regional por el fenómeno de El Niño 2026-2027, con la participación de representantes de los departamentos Castellanos, Las Colonias y San Martín.
El ciclo de encuentros comenzó el lunes en Avellaneda, con la presencia de autoridades de General Obligado, Vera y San Javier, y también tuvo una instancia en Ceres destinada a los departamentos San Cristóbal y 9 de Julio.
Las reuniones convocan a intendentes, presidentes comunales, equipos técnicos, instituciones vinculadas al territorio, entidades agropecuarias y organismos responsables de la gestión del riesgo, con el objetivo de compartir información, unificar criterios de actuación y fortalecer la capacidad de respuesta ante posibles contingencias climáticas.
Un escenario climático que demanda planificación
Durante la jornada se presentó un panorama de la situación climática prevista para los próximos meses y se analizaron las acciones preventivas que se vienen desarrollando en las distintas regiones de la provincia.

Los participantes coincidieron en la importancia de anticiparse a los posibles efectos de un evento de El Niño mediante la planificación, la coordinación institucional y el intercambio permanente de información entre los distintos niveles de gobierno y los organismos técnicos.
Asimismo, se remarcó la necesidad de mantener canales de comunicación fluidos para facilitar la toma de decisiones y dar respuestas coordinadas ante situaciones que puedan afectar a varias localidades de una misma cuenca hídrica.
Coordinación entre organismos y gobiernos locales
Uno de los ejes centrales de la jornada fue el fortalecimiento del trabajo conjunto entre las diferentes áreas vinculadas a la gestión del riesgo hídrico.

En ese sentido, se destacó el rol de organismos como Protección Civil, Recursos Hídricos, Vialidad Provincial y las áreas técnicas relacionadas con la producción y la infraestructura, que trabajan de manera articulada en la elaboración de protocolos y estrategias de respuesta.
También se puso de relieve la importancia de la cooperación entre municipios y comunas para optimizar recursos, compartir información y coordinar acciones preventivas antes de que se produzcan situaciones de emergencia.
Obras, protocolos y próximos encuentros
Las jornadas incluyen exposiciones técnicas sobre el estado de las obras hidráulicas, los trabajos preventivos que se ejecutan en distintas zonas de la provincia y los protocolos previstos para actuar frente a eventuales excesos hídricos.
Además, los encuentros generan espacios de intercambio donde intendentes y presidentes comunales pueden plantear consultas relacionadas con la conformación de las juntas locales de Protección Civil, la coordinación operativa y las necesidades específicas de cada territorio.

El cronograma continuará la próxima semana con nuevas reuniones regionales. El lunes 10 de agosto habrá encuentros en Armstrong, para los departamentos Belgrano, Iriondo y Caseros, y en Rosario, con representantes de Rosario y Villa Constitución. El martes 11 será el turno de Firmat, destinada a General López y Constitución, mientras que el miércoles 12 el ciclo concluirá en la ciudad de Santa Fe, con autoridades de los departamentos La Capital, San Justo, Garay y San Jerónimo.
La iniciativa busca consolidar una planificación territorial anticipada frente a un escenario climático que podría presentar lluvias superiores a las habituales, promoviendo el intercambio de información técnica y la coordinación entre los distintos actores involucrados en la gestión del riesgo.








