Ramona continúa ampliando su propuesta turística a partir de experiencias que combinan la identidad rural, el patrimonio histórico y la gastronomía regional. En ese marco, la localidad recibió la visita de un contingente de 40 personas, como parte de un circuito organizado por las empresas Azul Profundo, de Rafaela, y Aguaribay, de Santa Fe.
Ramona suma atractivos al circuito turístico regional con propuestas rurales y culturales
Un contingente de 40 personas, organizado por agencias de turismo de Rafaela y Santa Fe, visitó la localidad en el marco de una propuesta de tres jornadas por distintos atractivos de la región. La experiencia incluyó gastronomía criolla, paseos por un establecimiento rural, exhibiciones de tropillas, recorridos por espacios históricos y una degustación de productos típicos.

La iniciativa formó parte de una propuesta turística de tres jornadas que recorrió distintos atractivos de la región y permitió explorar nuevas alternativas para el desarrollo del turismo de cercanía. La respuesta del grupo abrió perspectivas para la comercialización de este tipo de experiencias a través de agencias de viajes y para la integración de destinos regionales.

El recorrido por Ramona estuvo marcado por las tradiciones del campo, la historia local y los sabores característicos de la zona, en una experiencia que buscó acercar a los visitantes a las costumbres y al patrimonio de la comunidad.
Tradiciones rurales y sabores criollos
Uno de los puntos destacados de la visita fue el establecimiento rural El Vasquito, donde los integrantes del contingente compartieron un tradicional asado criollo acompañado de relatos vinculados al costumbrismo y a la vida de campo.
La propuesta continuó con paseos en carro por la explotación agropecuaria y una exhibición de tropillas, que permitió apreciar parte de las tradiciones ecuestres de la región. La experiencia concluyó con una merienda campestre, en un entorno que puso en primer plano el contacto con las costumbres rurales.

Estas actividades conformaron uno de los ejes de la propuesta turística, basada en ofrecer experiencias que van más allá de la contemplación del paisaje y permiten participar de las prácticas, los sabores y las historias que forman parte de la identidad local.
Historia, patrimonio y una fonda con identidad propia
El recorrido continuó en el Complejo Museológico de Ramona, donde los visitantes pudieron conocer las distintas salas temáticas y acercarse a la historia de la localidad a través de sus objetos, testimonios y representaciones de época.
La jornada tuvo su cierre en la Fonda Doña Ramona, con una degustación de vermut y productos típicos, acompañada por música en vivo de acordeón, guitarra y bombo. El espacio reunió gastronomía y expresiones musicales tradicionales en una propuesta vinculada con la identidad cultural del pueblo.
Como particularidad, parte del grupo llegó y se desplazó en baquets, vehículos clásicos que aportaron un atractivo adicional al recorrido. Sus pasajeros pudieron experimentar los caminos rurales como copilotos de estas reliquias del automovilismo, sumando una dimensión recreativa a la visita.

La combinación de turismo rural, patrimonio, gastronomía y vehículos históricos permitió ofrecer una experiencia diversa, con distintos atractivos para públicos interesados en conocer las costumbres y la historia del interior santafesino.
Una oportunidad para el turismo regional
La visita del contingente representa una oportunidad para seguir posicionando a Ramona dentro de los circuitos turísticos de la región, mediante propuestas que ponen en valor sus recursos culturales y productivos.
La articulación con agencias de Rafaela y Santa Fe también abre posibilidades para incorporar este tipo de experiencias a nuevas ofertas comerciales, ampliar el público visitante y fortalecer los vínculos entre localidades cercanas.

Con establecimientos rurales, espacios museológicos y propuestas gastronómicas que recuperan las tradiciones locales, Ramona busca consolidar una alternativa de turismo de cercanía basada en la autenticidad de sus atractivos y en la posibilidad de vivir de primera mano la cultura del interior santafesino.








