La escuela como espacio de cuidado y de escucha. Bajo esa premisa, la Municipalidad de Rosario impulsa “La Agencia en la escuela”, una estrategia de prevención y abordaje de consumos problemáticos que ya alcanzó a 43 instituciones educativas de la ciudad durante 2025 y que busca fortalecer herramientas para acompañar situaciones complejas dentro de las aulas.
Rosario amplía el trabajo en escuelas para prevenir consumos problemáticos
La propuesta municipal ya llegó a 43 escuelas y busca trabajar desde el cuidado, la escucha y la prevención comunitaria, con talleres para docentes, directivos y estudiantes.

La iniciativa depende de la Agencia de Prevención y Abordajes de Consumos Problemáticos y apunta a trabajar junto a escuelas primarias y secundarias, tanto públicas como privadas, desde una lógica preventiva y comunitaria. Propone reuniones con equipos directivos, plenarias para docentes y no docentes y talleres con estudiantes para reflexionar sobre consumos, salud mental y vínculos. Todo a medida de la demanda de cada comunidad educativa.
“La escuela es una institución que muchas veces queda atravesada por todas las problemáticas a nivel social”, explicó Florencia Ibarra Lucero, psicóloga e integrante de la Agencia, al describir cómo fueron construyendo el dispositivo a partir de las demandas concretas de las instituciones educativas.

Según detalló Ibarra Lucero, las consultas llegan por distintas situaciones: desde episodios vinculados al consumo de cannabis hasta preocupaciones por el Último Primer Día (UPD), casos de narcomenudeo en los barrios o sospechas de consumo problemático y hasta venta de sustancias entre estudiantes. Frente a eso, la estrategia elegida fue intervenir “a demanda”, entendiendo que cada escuela tiene características y problemáticas particulares. Y sobre todo, sin castigar.
Un trabajo que incluye a toda la comunidad educativa
Luego del primer contacto el programa se organiza en tres instancias. La primera es una reunión con directivos para conocer la situación puntual de la escuela y definir cómo avanzar. La segunda es una plenaria con docentes y personal no docente, donde se trabaja sobre representaciones sociales, consumos y herramientas de acompañamiento. Finalmente, llegan los talleres con estudiantes.
“La idea es que se queden con preguntas más que con certezas”, planteó Ibarra Lucero sobre el enfoque de las capacitaciones, que buscan problematizar la mirada tradicional sobre los consumos y correrse de una lógica puramente sancionatoria.

En esos encuentros aparecen también consumos cotidianos que atraviesan a adultos y jóvenes por igual. “Estamos en una sociedad de consumo”, resumió la psicóloga de la Agencia, al contar que muchas veces las discusiones incluyen apuestas online, endeudamiento o uso compulsivo de pantallas.
Uno de los ejercicios utilizados en las plenarias se llama “El Fulanito”. Allí, docentes y trabajadores escolares representan distintos actores sociales —como la policía, vecinos o instituciones de salud— frente a un estudiante señalado por consumir drogas. La dinámica busca exponer prejuicios y reflexionar sobre las respuestas que suele dar la sociedad frente a estas situaciones.
“Hay escuelas que mantienen ideas donde la primera respuesta es expulsar cuando la situación es de una complejidad más grande y precisa de ver cómo se articulan otras instancias, desde la familia hasta las instituciones del barrio”, comentó Ibarra Lucero.
Primero la persona, después la sustancia
Desde la Agencia remarcan que el foco no está puesto únicamente en las sustancias sino en los contextos donde aparecen los consumos problemáticos. Por eso, el abordaje incorpora dimensiones vinculadas a salud mental, violencia, exclusión y narcocriminalidad en los barrios.
“No vamos con verdades enfrascadas, sino con la lógica del cuidado”, explicó la referente del programa sobre el trabajo con adolescentes y agregó que muchos jóvenes manejan información sobre reducción de daños en el uso de sustancias, pero aun así necesitan poder charlar sobre estrategias de cuidado y evitar consumos problemáticos.

Si bien la experiencia de la agencia empezó desde el inicio de la repartición en 2023 la experiencia fue creciendo y ahora mira a poder incorporar a un integrante clave en la comunidad educativa: la familia. Desde la Agencia reconocen que la participación todavía es baja y que muchas veces las tareas de cuidado dificultan la presencia de madres y padres en estos espacios. En particular, por la desigual carga de las horas de cuidado entre hombres y mujeres.

Finalmente, el municipio comenzó a expandir el modelo hacia otros ámbitos juveniles. Recientemente lanzó “La agencia en el club”, una propuesta orientada a trabajar con dirigentes deportivos, profesores y adolescentes dentro de instituciones barriales.
Cómo acceder a los talleres y líneas de atención
La propuesta está abierta a todas las escuelas de Rosario. Las instituciones interesadas pueden solicitar talleres y acceder a información a través de la Agencia de Prevención y Abordajes de Consumos Problemáticos.
Además, funciona una línea telefónica de orientación: 341-3368116. Durante el día opera como centro de orientación y, por las noches, articula urgencias subjetivas de salud mental junto al sistema municipal.
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