Las tareas de limpieza del Canal Ibarlucea ya se encuentran en marcha como parte de un amplio programa de recuperación de canales troncales que busca mejorar el escurrimiento de excedentes hídricos y reducir el riesgo de anegamientos en distintos puntos de la provincia. La intervención beneficiará directamente a las localidades de Ricardone, Roldán, Funes, Rosario e Ibarlucea.
Avanza la limpieza del Canal Ibarlucea para reforzar la prevención ante un posible fenómeno de El Niño
Las tareas comenzaron sobre 17 kilómetros del Canal Ibarlucea, una obra clave para optimizar el drenaje en cinco localidades del Gran Rosario. La intervención integra un plan provincial que prevé la recuperación de más de 900 kilómetros de canales troncales en el sur, centro y norte santafesino para fortalecer la respuesta frente a eventos climáticos extremos.

Los trabajos comenzaron sobre un tramo de 17 kilómetros del canal, donde actualmente operan cinco equipos de maquinaria en cercanías de la Ruta Nacional Nº 34. En paralelo, se prepara un segundo frente de obra en la desembocadura con el arroyo Ludueña y está prevista la instalación de estaciones meteorológicas que permitirán fortalecer el monitoreo de las condiciones hidrológicas.
Desde el Ministerio de Obras Públicas señalaron que estas intervenciones forman parte de una estrategia preventiva frente a la posibilidad de un nuevo evento de El Niño, con el objetivo de mejorar la capacidad de escurrimiento de los sistemas hídricos y disminuir el impacto de lluvias intensas.
Una obra estratégica para mejorar el drenaje
El Canal Ibarlucea constituye uno de los principales conductos de drenaje del área metropolitana de Rosario. La acumulación de sedimentos y el crecimiento de vegetación habían reducido su capacidad hidráulica, favoreciendo desbordes durante episodios de precipitaciones abundantes.

El presidente comunal de Ibarlucea, Jorge Masson, explicó que la limpieza permitirá recuperar el funcionamiento del canal y disminuir los inconvenientes que históricamente afectaron tanto a zonas rurales como urbanas. Según indicó, las obstrucciones provocaban frecuentes desbordes que impactaban sobre campos productivos y viviendas cercanas.
Además de la remoción de sedimentos y vegetación, el proyecto contempla la incorporación de equipamiento para mejorar el seguimiento de las variables climáticas e hidrológicas de la cuenca.
Un plan que abarca más de 900 kilómetros de canales
La obra integra un programa de recuperación de canales troncales que prevé intervenir 322 kilómetros distribuidos en 14 canales del sur santafesino. Entre ellos se encuentran los canales Ibarlucea, Salvat, Tres Lagunas, Los Troncos, Las Estacas, San Urbano, Del Medio, Juncal y Alternativa Norte, además de intervenciones sobre los arroyos San Lorenzo, Ludueña y Cañada de Gómez, la conexión San Urbano y la defensa de Sanford.
En conjunto, estas obras permitirán optimizar el drenaje de aproximadamente 660.000 hectáreas productivas y urbanas.

El programa también contempla intervenciones en otras regiones de la provincia. En el centro santafesino se proyecta la recuperación de 352 kilómetros de canales en los departamentos San Jerónimo, San Martín, San Cristóbal, La Capital, Las Colonias y Castellanos. En tanto, en el norte se trabajará sobre 259 kilómetros de canales ubicados en los departamentos Vera, 9 de Julio y parte de San Justo.
Monitoreo y prevención para enfrentar eventos extremos
Como complemento de las obras de limpieza, el plan incorpora la instalación de 14 nodos telemétricos que permitirán monitorear en tiempo real precipitaciones, niveles hidrométricos y napas freáticas.
La información obtenida facilitará la evaluación del comportamiento de los sistemas hidráulicos, optimizará la operación de las defensas y fortalecerá los mecanismos de alerta temprana ante fenómenos meteorológicos de gran intensidad.

Las intervenciones forman parte del programa de mantenimiento de la red provincial de canales, que abarca alrededor de 10.000 kilómetros. De acuerdo con datos oficiales, cerca de 5.000 kilómetros ya fueron limpiados o se encuentran actualmente en ejecución, con el objetivo de mejorar la capacidad de escurrimiento y reforzar la infraestructura hídrica frente a eventos climáticos cada vez más frecuentes e intensos.








