Septiembre es el Mes de Concientización sobre la Prevención del Suicidio, una campaña internacional también conocida como "Septiembre Amarillo". Ante el preocupante panorama que ubica a los jóvenes de entre 15 y 24 años como el grupo con las tasas más altas dentro del sistema nacional de vigilancia de intentos de suicidio, la prevención y la contención comunitaria se vuelven fundamentales.
Prevención del suicidio: qué señales atender y cómo intervenir a tiempo frente a una crisis
Especialistas advierten sobre la importancia del diálogo y la contención temprana ante señales de alerta en jóvenes que atraviesan situaciones de crisis. La Red Argentina de Suicidología realizará una jornada gratuita de capacitación el 24 de octubre en la Universidad Católica de Santa Fe sobre prevención.

La psicóloga Andrea Temperini, especialista en duelo y suicidio y Coordinadora de la Red Argentina de Suicidología, analizó las principales manifestaciones del riesgo suicida, advierte sobre los errores habituales al intentar acompañar a alguien en crisis y destaca la importancia de hablar abiertamente del tema. Asimismo, anticipó el desarrollo del Congreso Nacional de Suicidología, que se realizará de forma gratuita el próximo 24 de octubre en la Universidad Católica de Santa Fe (UCSF).
Señales de alerta y el riesgo de minimizar el dolor
Identificar las señales a tiempo resulta crucial para evitar un desenlace fatal. Según explicó la especialista, existen indicadores explícitos e implícitos en el comportamiento y en el discurso de una persona que atraviesa una situación de vulnerabilidad extrema. Al respecto, Temperini señaló: “Las señales que se pueden advertir en una persona que esté atravesando una situación de riesgo suicida tienen que ver con expresiones sobre dañarse, expresiones sobre quitarse la vida, comportamientos disruptivos, sentimientos de desesperanza o dolor permanente, expresiones de sensaciones de vacío, entre otras”.

Asimismo, la manera en que la red de apoyo reacciona ante estos llamados de auxilio resulta determinante. Uno de los problemas más extendidos es intentar responder desde un optimismo simplista que no valida el sufrimiento de quien padece. Sobre este aspecto, la profesional remarcó: “Los errores más frecuentes que se evidencian cuando se intenta acompañar a alguien que está atravesando una crisis por ideación suicida es tratar de inculcar pensamientos positivos, expresiones de aliento, de esperanza, expresar que la vida tiene sentido, de esa manera se corre el riesgo de minimizar el padecimiento psíquico que la persona atraviesa”.

Vulnerabilidad en los jóvenes y la dinámica del proceso suicida
Los registros del sistema de vigilancia epidemiológica a nivel nacional reflejan un impacto desproporcionado en la franja etaria que va de los 15 a los 24 años. La transición adolescente y juvenil implica trasformaciones profundas que pueden desbordar los mecanismos de afrontamiento emocionales. En relación con este dato, la coordinadora indica: “Los datos estadísticos a nivel nacional muestran que la población más afectada refiere a la edad entre 15 a 24 años, es decir, adolescentes y jóvenes. Advertimos que esta etapa al tener sus dificultades y cambios evolutivos y repentinos afectan la psiquis de los jóvenes que lo transitan afectando los muchas veces dejándolos vulnerables”.
A su vez, la especialista aclara que el suicidio no debe comprenderse como un hecho repentino u aislado, sino como una trayectoria compleja que se va gestando gradualmente a través de distintas etapas. Sobre la conformación de este fenómeno, Andrea Temperini expresa: “El proceso suicida se constituye generalmente por fases dinámicas que fluctuante en el tiempo. Estas van mostrando cómo es el proceso que padece la persona con crisis suicida. Podemos mencionar algunas de ellas, la acumulación de problemas, los conflictos intra e interpersonales, los pensamientos negativos hasta llegar recién después de los pensamientos negativos a la fase de la ideación suicida donde aparece una idea disfuncional como posible solución”.

Mitos, factores sociales y el valor de preguntar directamente
El abordaje del suicidio a nivel social se encuentra frecuentemente entorpecido por prejuicios y falta de información, a lo que se suma la saturación de las estructuras de atención primaria en salud. Temperini detalla las barreras culturales e institucionales manifestando: “Los factores de riesgo a nivel social o a nivel cultural que afectan e interpelan y dificultan el proceso de poder seguir intentando vivir y los mitos con respecto a la problemática tienen que ver con la falta de información que cuenta sociedad sobre esta problemática, y afectan no sabiendo detectar señales y dificultad el pedido de ayuda. Los sistemas de salud pública están colapsados más la falta de políticas públicas que acompañan de manera integrativa el abordaje de la problemática del suicidio”.
Frente a esta situación, existe la creencia errónea de que indagar a una persona sobre sus intenciones autodestructivas puede incentivar la conducta. Sin embargo, la intervención directa constituye una herramienta clave de prevención. La psicóloga sostiene al respecto: “Preguntar directamente y de manera clara sobre los pensamientos negativos, sobre las ideas de dañarse o las ideas de querer quitarse la vida no agrava la situación, sino que puede evidenciar el nivel de riesgo que ya está transitando esa persona y es justamente en ese momento dónde estar acompañando, ofrecer un acompañamiento sincero a la persona en crisis puede ayudar al proceso de asistencia. Por eso decimos que todos somos parte de la solución”.

Factores protectores y el Congreso Nacional en la UCSF
Frente a las falencias estructurales, los círculos cotidianos de convivencia como la familia, las instituciones educativas y los grupos de pares emergen como redes fundamentales de salvaguarda. Temperini subraya: “La familia, la escuela y los amigos podrían ser factores protectores en esta problemática si posibilitan alternativas de desarrollo y crecimiento. Habilitando por sí mismo lugares de contención, espacios donde ser escuchados, personas que me miran, oídos que me escuchan”.
Con el objetivo de profundizar la formación comunitaria e institucional, la Asociación Red Argentina de Suicidología impulsará una jornada de capacitación masiva en la provincia. Al respecto, la profesional resalta: “La Asociación Red Argentina de suicidología brinda el 24 de octubre en la Universidad Católica de Santa Fe junto con la Facultad de Psicología El Congreso Nacional de Suicidología, gratuito para toda comunidad santafesina. Con 16 temas que se expondrán con especialistas de todo el país. Un evento único ya que es gratuito y los ejes son científicos, éticos y legales. Se brindara un espacio de capacitación, de visibilización de la problemática del suicidio para que todos asumamos nuestra co-responsabilidad”. Finalmente, añade que al ser una entidad que trabaja ad honorem, resulta indispensable la colaboración recibida por organismos públicos, privados y profesionales para posibilitar la concreción del encuentro.
Con respecto a los contendidos: "Expondrán especialistas de todo el país, los ejes son científicos, éticos y legales. Se brindara un espacio de capacitación, de visibilización de la problemática del suicidio para que todos asumamos nuestra co-responsabilidad”, dijo la especialista. Finalmente, añadió que al ser una entidad que trabaja ad honorem, resulta indispensable la colaboración recibida por organismos públicos, privados y profesionales para posibilitar la concreción del encuentro.
La prevención del suicidio requiere abandonar el aislamiento y comprender que la escucha atenta, la intervención oportuna y la capacitación constante son tareas compartidas por toda la sociedad. Derribar mitos y generar espacios donde la palabra y la contención sean posibles constituye el primer paso para ofrecer alternativas de acompañamiento frente a situaciones de crisis severa.








