La agenda de Julio Panza en su Santa Fe natal no dio respiro. Luego de compartir su trayectoria ante un auditorio colmado de estudiantes de la Facultad de Ciencias Médicas (FCM-UNL) y disertar ante colegas, el especialista se tomó un tiempo para reflexionar sobre el estado de la salud global. Fue en ese mano a mano con este medio donde surgieron definiciones tajantes sobre el futuro del corazón.
"El riesgo cardiovascular no se suma, se multiplica": la advertencia de un experto mundial en Santa Fe
El reconocido cardiólogo santafesino, referente en los Institutos Nacionales de la Salud de EE.UU., cumple una agenda académica en la ciudad que incluye charlas en la Facultad de Ciencias Médicas de la UNL y la Asociación de Cardiología de Santa Fe. En diálogo con El Litoral, advirtió sobre la necesidad de iniciar controles estrictos desde temprana edad.

"El nivel intelectual de los médicos santafesinos es excelente y la actualización es inmediata por internet", destacó Panza al inicio del diálogo, mientras los ecos de su disertación todavía resonaban en el histórico edificio de bulevar. Sin embargo, con la mirada crítica que le dan sus décadas en centros de vanguardia aclaró que la brecha no es de conocimiento, sino de infraestructura: "La diferencia más importante es el acceso a la tecnología de última generación"

La paradoja de la prevención temprana
Aunque en los últimos años la "prevención" se ha vuelto un término corriente en la medicina, Panza sostiene que el enfoque actual es insuficiente. Para el experto, el error radica en esperar a que el paciente sea mayor para actuar. "Hay un factor que es paradójico: cuanto más mayor es uno, menos tiempo hay para la prevención", explicó con la solvencia de sus años en los NIH.
Para ilustrar este concepto, el cardiólogo utilizó una analogía financiera: así como se abre una cuenta de ahorro universitaria al nacer un hijo para aprovechar el interés compuesto, el cuidado de las arterias debe ser temprano. "Hay que ser agresivos a edades jóvenes para potenciar el factor tiempo antes de que aparezca la enfermedad coronaria", enfatizó.
El impacto multiplicador de los riesgos
Uno de los puntos más reveladores de la entrevista fue la explicación sobre cómo interactúan los factores de riesgo (hipertensión, colesterol, tabaquismo, diabetes y obesidad). Panza advirtió que el peligro no crece de forma lineal. "Tener dos factores de riesgo no duplica el riesgo, sino que lo triplica; tener tres, lo eptaplica", alertó sobre este comportamiento exponencial.

Esta realidad es la que fundamenta su recomendación de iniciar análisis de riesgo formalmente a los 20 años, o "definitivamente a los 40". Según el investigador, detectar estas predisposiciones en la juventud es la única manera de evitar que el depósito de colesterol en las paredes de las arterias se vuelva una amenaza letal en la adultez.

Cannabis, vapeo y nuevas tendencias
Al ser consultado por las problemáticas actuales de salud pública, Panza fue tajante y si bien separó el nicho del cannabis medicinal, fue contundente sobre el consumo crónico: "Hay que saber que el cannabis aumenta el riesgo cardiovascular, al igual que los cigarrillos electrónicos, que hoy están bajo un intenso debate científico".
Respecto al tabaquismo tradicional, su postura en la entrevista fue de "tolerancia cero". Desmitificó la idea de que fumar en bajas cantidades es seguro, asegurando que el objetivo médico siempre debe ser la eliminación total del hábito para que cualquier otra intervención preventiva tenga éxito real en el paciente.

Tecnología y el deseo de volver a cooperar
Sobre el cierre del encuentro con El Litoral, Panza se mostró entusiasmado por el avance de la genética aplicada a la prevención, un campo que "era inimaginable en el año 2000". Estos avances, junto con los nuevos dispositivos, están transformando una especialidad que el santafesino conoce desde sus cimientos en el Hospital Italiano de Buenos Aires.
Más allá de su exitosa carrera en Estados Unidos, el Dr. Panza dejó abierta la puerta para un regreso formal a la ciudad: su proyecto es alternar su vida en el Norte con períodos de actividad clínica y docente en Santa Fe. "Poder volver y cooperar es cerrar un círculo", concluyó el médico que hoy busca volcar su saber global en las calles que lo vieron nacer.








