Dos brotes de triquinosis registrados en el noroeste de la provincia de Buenos Aires generaron preocupación sanitaria. Uno de los focos ocurrió en la cárcel de Junín, donde 18 personas privadas de la libertad contrajeron la enfermedad tras consumir un chorizo casero ingresado por una visita. El otro episodio afectó a más de 30 personas y derivó en la clausura preventiva de una carnicería.
Dos brotes de triquinosis dejaron más de 50 afectados en el noroeste bonaerense
Uno de los episodios ocurrió en una unidad penitenciaria de Junín y el otro involucró a una carnicería de Lincoln, donde se detectaron productos sin controles sanitarios.

Aunque ambos casos se produjeron durante el mismo período, las autoridades aclararon que no existe una conexión epidemiológica entre los dos brotes. El elemento común fue el consumo de productos elaborados con carne de cerdo sin rótulo, trazabilidad ni controles sanitarios comprobables.

El brote detectado en la cárcel
El primer episodio fue identificado en la Unidad Penitenciaria N°49 de Junín, donde 18 internos fueron diagnosticados con triquinosis.
Los primeros síntomas aparecieron el 16 de junio, lo que activó un operativo conjunto entre el Servicio Penitenciario Bonaerense, la Municipalidad de Junín y Región Sanitaria III.
Durante la investigación, los equipos sanitarios lograron recuperar un chorizo casero que había sido consumido por las personas afectadas. La muestra fue enviada al laboratorio municipal, donde confirmó la presencia del parásito responsable de la enfermedad.

“El análisis dio resultado positivo con una carga altísima de parásitos”, explicó la directora de Bromatología de Junín, Constanza Rebichini, en declaraciones a Canal 10.
Según la reconstrucción realizada por las autoridades, el embutido habría ingresado al penal a través de una visita y presuntamente había sido adquirido en un puesto informal ubicado a la vera de la Ruta Nacional 7, en jurisdicción de General Rodríguez.
Desde el Municipio indicaron que el foco quedó limitado al establecimiento penitenciario y que no se registraron casos autóctonos activos en Junín asociados a ese alimento.
Clausura de una carnicería
El segundo brote tuvo como epicentro a Lincoln y alcanzó también a vecinos de Leandro N. Alem. La investigación apuntó a productos comercializados por una carnicería ubicada en avenida Maipú 598, que fue clausurada preventivamente.
El operativo comenzó luego de que un vecino fuera internado con síntomas compatibles con triquinosis. El 11 de julio, Bromatología realizó análisis sobre chacinados secuestrados en el comercio y detectó larvas de Trichinella spiralis.
Durante la inspección, los agentes decomisaron 77 kilos de carne de cerdo, embutidos y otros productos que no contaban con documentación suficiente para determinar su origen.
El 22 de julio, la Municipalidad de Lincoln confirmó 27 casos positivos: 24 correspondían a personas de ese distrito y tres a pacientes de Leandro N. Alem. Posteriormente, las autoridades informaron que los afectados ya superaban los 30.
Además, se presentó una denuncia penal contra el titular del comercio por el presunto “delito contra la Salud Pública”. La investigación quedó a cargo de la Ayudantía Fiscal, que deberá determinar si existieron responsabilidades y cómo se produjo la contaminación.
Síntomas y recomendaciones
La triquinosis es una enfermedad parasitaria que se transmite por consumir carne de cerdo, jabalí u otros animales infectados con larvas de Trichinella.
El principal riesgo aparece en alimentos elaborados con carne cruda, como salames, chorizos secos, bondiolas y otros chacinados caseros que no fueron sometidos a controles sanitarios.
Los síntomas más frecuentes son:
- Fiebre y sensación de decaimiento.
- Diarrea, vómitos o dolor abdominal.
- Dolores musculares intensos.
- Hinchazón de párpados o rostro.
- Dolor de cabeza y debilidad.
Las autoridades remarcaron que la carne contaminada no presenta cambios visibles en su olor, sabor o aspecto. Además, procesos como el salado, secado o ahumado no garantizan la eliminación del parásito.
Por ese motivo, recomendaron comprar productos únicamente con rótulo, registro sanitario y procedencia comprobable.
También indicaron que quienes hayan consumido chacinados caseros y presenten síntomas deben acudir a un centro de salud e informar qué alimento consumieron y dónde fue adquirido, ya que la atención temprana aumenta la efectividad del tratamiento.









