En un contexto donde las infecciones respiratorias vuelven a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria, la tuberculosis (TB) reaparece como una preocupación sostenida en Argentina.
Tuberculosis en 2026: Argentina registra más de 6.400 casos y preocupa la tendencia al alza
El último Boletín Epidemiológico Nacional advierte un aumento sostenido de la tuberculosis en el país, con más de 6.400 casos en lo que va de 2026.

El Boletín Epidemiológico Nacional N° 813, correspondiente a 2026, advierte que la enfermedad mantiene una tendencia ascendente luego del descenso registrado durante la pandemia de COVID-19, con un crecimiento leve pero constante en comparación con el año anterior.
Según el informe, hasta la semana epidemiológica 22 de 2026 se notificaron 6.482 casos en el país, lo que representa un incremento del 2,1% respecto del mismo período de 2025.
Aunque el aumento pueda parecer moderado, los especialistas destacan que se trata del valor más alto de la serie 2020-2026 para este tramo del año, lo que confirma una curva de crecimiento sostenida desde 2022.

La tuberculosis no es una enfermedad del pasado. Es una infección bacteriana que sigue circulando en la comunidad y que, sin diagnóstico temprano, puede generar cuadros graves, especialmente en personas con defensas bajas, condiciones de vida vulnerables o enfermedades crónicas.
Qué es la tuberculosis
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, que afecta principalmente a los pulmones, aunque también puede comprometer otros órganos. Se transmite por el aire cuando una persona enferma tose, estornuda o habla en espacios cerrados y poco ventilados.
El Boletín Epidemiológico detalla que la forma pulmonar representa el 84,4% de los casos, lo que explica por qué la enfermedad se asocia directamente a síntomas respiratorios persistentes.
En términos de distribución, el informe muestra que la TB sigue impactando con mayor fuerza en determinadas regiones del país. Las tasas más elevadas se registran en provincias como Salta, Buenos Aires, Jujuy, Formosa y Chaco.

En paralelo, algunas jurisdicciones del sur y la Ciudad de Buenos Aires evidenciaron descensos en las notificaciones, aunque el peso total de los casos sigue concentrado en el área metropolitana.
El perfil epidemiológico también es claro: afecta más a varones (60,7% de los casos) y se concentra en personas jóvenes y adultas, especialmente entre los 15 y 44 años.
Señales de alerta y cuándo consultar al médico
Uno de los puntos centrales del informe es la necesidad de reforzar la detección temprana, ya que la tuberculosis puede avanzar de forma silenciosa durante semanas o meses.
Entre los síntomas más frecuentes se destacan:
Tos persistente por más de 15 días
Fiebre prolongada, especialmente por las noches
Sudoración nocturna excesiva
Pérdida de peso sin causa aparente
Cansancio sostenido
En algunos casos, tos con sangre
Los especialistas señalan que estos signos no siempre aparecen juntos, lo que puede demorar la consulta médica. Sin embargo, cualquier tos prolongada debe ser motivo de evaluación clínica.

En cuanto a las causas de mayor circulación, el boletín señala que la tuberculosis está fuertemente asociada a determinantes sociales. Entre ellos se incluyen:
Condiciones de hacinamiento
Falta de acceso a controles médicos
Retrasos en el diagnóstico
Situaciones de vulnerabilidad socioeconómica
Interrupción de tratamientos
El informe también advierte que, tras la pandemia, se observó una recuperación de diagnósticos que habían quedado relegados, lo que contribuye parcialmente al aumento actual de notificaciones.

Diagnóstico, tratamiento y recomendaciones médicas
La tuberculosis tiene diagnóstico y tratamiento gratuito en el sistema público de salud. El Boletín destaca que en 2026 se distribuyeron más de 40.000 insumos para diagnóstico molecular y se reforzó la capacidad de detección en provincias prioritarias.
El tratamiento consiste en una combinación de antibióticos durante varios meses. Cuando se realiza de forma correcta, la TB es curable en la mayoría de los casos. Sin embargo, el informe advierte un dato relevante: en 2024, el éxito del tratamiento fue del 53,3%, mientras que un 16% de los pacientes perdió el seguimiento.
Esto último representa uno de los principales desafíos sanitarios: la interrupción del tratamiento no solo afecta la salud individual, sino que también favorece la transmisión comunitaria y la aparición de formas resistentes de la enfermedad.
Desde el punto de vista clínico, los especialistas recomiendan:
Consultar ante tos persistente de más de dos semanas
No automedicarse antibióticos
Completar el tratamiento indicado sin interrupciones
Ventilar ambientes cerrados con frecuencia
Mantener controles médicos en personas con factores de riesgo
Una enfermedad vigente que exige detección temprana
El panorama descrito por el Boletín Epidemiológico Nacional N° 813 confirma que la tuberculosis sigue siendo un problema vigente en Argentina y en la región.
A nivel de las Américas, el informe recuerda que en 2024 se registró el mayor número de casos en décadas, con 350.000 notificaciones estimadas, lo que muestra una recuperación postpandemia de la vigilancia sanitaria.
Argentina, según el documento, integra el grupo de países que concentran la mayor carga de enfermedad en la región, lo que refuerza la necesidad de fortalecer estrategias de prevención, diagnóstico oportuno y seguimiento de los tratamientos.








