En la casa de Gran Hermano Generación Dorada, Andrea del Boca atraviesa días de sensibilidad, extrañando profundamente a su hija Anna y a su madre. Entre mates y conversaciones al sol en la mesa del desayuno, la actriz abrió su corazón y compartió con Mavinga, Daniela de Lucía y Juanicar uno de los momentos más dolorosos de su vida: la muerte de su padre, Nicolás del Boca, ocurrida en 2018.
Andrea recordó con lágrimas aquel instante en que llegó al sanatorio y encontró a su padre muy delgado: “Lo abrazo y le digo: ‘Papá, estoy acá, ya volví’. Abre los ojos y me dice: ‘Te amo’. Le respondí: ‘Está todo bien, papá’.
Es lo último que me dijo, porque al día siguiente falleció. Lo esperó. Estoy más sensible porque el lunes se cumplen ocho años y lo extraño. Mucho lo extraño. Te amo, papá”, compartió.
Consultada sobre lo que su padre le diría si la viera en la casa, Andrea recordó sus palabras: “‘Sos singular’. Cuando estaba en el mejor momento de mi carrera, me decía: ‘Me voy a estudiar un año’. Sos singular. Me daba su opinión y me decía: ‘Te apoyo’”.
Recuerdos enfamilia
La actriz también habló sobre la internación domiciliaria y los últimos días de su padre en casa: “Le pedimos al médico externarlo, hacer internación domiciliaria y nos reunimos todos. Él estaba en su cama ortopédica, con la familia alrededor. Le encantaban los sanguchitos de miga con champán y el helado de dulce de leche que le daba mi hija. Era la luz de sus ojos”.
Ocurrió días antes de cumplirse un nuevo aniversario de su muerte.
Andrea recordó además cómo la familia enfrentó una operación compleja en 1995: “Mi papá no tenía una vida muy sana por problemas de riñón. Cocinábamos sin sal, al horno. Fumó pipa hasta los noventa. Apareció una mancha en el pulmón y tras una operación larga resultó ser un granuloma, no un tumor. El alivio fue enorme”.
Enseñanzasqueacompañan su vida
La actriz valoró las enseñanzas de Nicolás, quien le pidió que cumpliera con su trabajo incluso el día de su operación: “Me hizo prometerle que iría a grabar. Yo le dije que no podía, pero él insistió: ‘Vos tenés que ir a grabar. Esa es nuestra responsabilidad’”.
En medio de la convivencia intensa de Gran Hermano, entre polémicas, risas y lágrimas, Andrea del Boca demostró que la memoria de su padre y sus enseñanzas la acompañan en cada momento, recordándole la importancia del amor y la familia incluso en la exposición constante del reality.