En la jornada de hoy, miércoles 8 de abril de 2026, una jueza federal de Los Ángeles puso fin a uno de los capítulos más oscuros que rodearon la trágica muerte de Matthew Perry. Jasveen Sangha, apodada en el mundo del hampa como la “Reina de la Ketamina”, recibió una condena de 15 años de prisión efectiva tras haberse declarado culpable de múltiples cargos, entre ellos la distribución de sustancias con resultado de muerte.
Condenaron a 15 años de prisión a la “Reina de la Ketamina” por la muerte de Matthew Perry
La Justicia de los Estados Unidos dictó este miércoles la sentencia contra Jasveen Sangha, la principal proveedora de la droga que causó la sobredosis fatal de la estrella de "Friends". En un fallo ejemplar en Los Ángeles, la mujer de 42 años fue señalada como la pieza clave del entramado que explotó la adicción del actor.

La sentencia de la jueza Sherilyn Peace Garnett no solo consideró el suministro de la dosis letal que acabó con la vida del intérprete de Chandler Bing en octubre de 2023, sino también la operación de un sofisticado "emporio de venta de drogas" desde su residencia en North Hollywood.

Las pruebas que sellaron su destino
Durante la audiencia, se revelaron detalles escalofriantes sobre el comportamiento de Sangha. Según la investigación, al enterarse de la muerte de Perry a través de las noticias, la mujer intentó borrar todas las evidencias de sus conversaciones con el asistente del actor, Kenneth Iwamasa, y otros intermediarios.

“Estos no fueron errores. Fueron decisiones horribles que destrozaron vidas”, manifestó Sangha ante el tribunal, visiblemente afectada, aunque la fiscalía remarcó que su desprecio por la vida humana fue constante, continuando con la venta de estupefacientes incluso después de conocer el desenlace fatal del actor.

Un entramado de cinco responsables
La condena de Sangha es la más alta otorgada hasta el momento en este caso, que involucró a un total de cinco personas. Entre los sentenciados anteriormente figuran el médico Salvador Plasencia (30 meses de prisión) y otro facultativo, Mark Chavez, quien recibió una pena menor tras colaborar con la justicia.
El informe de la autopsia de Perry había confirmado que el actor falleció por los "efectos agudos de la ketamina", lo que provocó que perdiera el conocimiento y se ahogara en el jacuzzi de su mansión. La droga, suministrada por Sangha, fue inyectada por su propio asistente personal, quien también enfrenta cargos judiciales.

El precio de la fama y la adicción
La sentencia contra la “Reina de la Ketamina” cierra un ciclo de impunidad, pero deja abierta la herida sobre la vulnerabilidad de las figuras públicas frente a las redes de narcotráfico que operan en las sombras de Hollywood.
La justicia estadounidense buscó, con este fallo, enviar un mensaje contundente contra quienes lucran con la enfermedad de la adicción, una batalla que Matthew Perry libró públicamente durante décadas y que, lamentablemente, no pudo ganar.








