Al recordar las celebraciones que compartió con su papá, Dalma Maradona destacó que todos los cumpleaños fueron especiales. Según contó, Diego disfrutaba de organizar festejos tanto para él como para sus hijas.
Dalma Maradona expuso el motivo de la interna familiar tras la muerte de Diego
En el día en que el Diez habría cumplido 66 años, la actriz habló sobre la distancia entre sus familiares y recordó cómo atraviesa una fecha que sigue siendo difícil desde su fallecimiento.

“Todos, porque era una persona a la que le gustaba mucho festejar, tanto sus cumpleaños como los nuestros. Si nosotras no lo queríamos festejar, él organizaba con mi mamá y se armaba una fiesta espectacular”, expresó.

También recordó el costado artístico del exfutbolista y su entusiasmo por la música y el baile. “A él le gustaba mucho cantar, bailar y todo lo que se relacione con festejar. Siempre estaba bueno festejar con él”, agregó.
Una fecha que sigue siendo difícil
Más allá de los recuerdos felices, la actriz reconoció que el cumpleaños de Diego continúa siendo una jornada sensible. En ese sentido, explicó que, desde hace seis años, intenta atravesar la fecha de la mejor manera posible.
“Es un día difícil”, resumió al referirse al aniversario.

Luego, detalló cómo elige transitar la jornada y qué lugar ocupan los homenajes en ese proceso: “Desde hace seis años, es un día muy complicado, pero trato de agarrarme de los homenajes que vienen desde el amor absoluto. Trato de elegir los lugares y no lo hago porque es un día muy sensible, trato de preservarme yo y pasarla lo mejor que pueda”.
La distancia familiar
Consultada sobre la posibilidad de que la familia vuelva a estar unida, Dalma fue contundente y vinculó las diferencias actuales con el proceso judicial que investiga la muerte de su padre.
“No creo. Las marcas no dividieron a la familia, fue el juicio”, afirmó.

De esta manera, la actriz hizo referencia al impacto que, según su mirada, tuvo la causa judicial en los vínculos entre los integrantes del círculo íntimo de Diego Maradona.









