El encierro tiene esa particularidad implacable: quita los filtros, suspende el vértigo del día a día y obliga a mirar hacia adentro. A semanas de su ingreso a La Casa de los Famosos México —el reality de Televisa que transmite la convivencia de las celebridades las 24 horas—, Flor Vigna atraviesa una de las etapas más complejas de su estadía. Entre la distancia de su país, el desgaste de las disputas cotidianas y la presión del juego, la artista argentina quebró su coraza y dejó ver una faceta de profunda vulnerabilidad al recordar a sus padres, Miguel y Viviana.
Flor Vigna rompió en llanto en La Casa de los Famosos México y reveló su mayor miedo
Tras semanas de alta tensión y cruces en el reality la artista argentina abrió su corazón frente a las cámaras. Recordó el sacrificio de sus padres durante su infancia y confesó el temor que hoy la desvela.


En medio de una semana atravesada por roces de convivencia con compañeras como Mariana Ochoa y Yanet García, la bailarina y cantante se sentó a solas frente a las cámaras y dejó salir una angustia contenida. Con la voz entrecortada, repasó los esfuerzos de su infancia y la posterior separación de sus progenitores.

El peso del recuerdo y la marca de la infancia
"La verdad es que cuando éramos chiquitos no teníamos dinero, pero había mucha salud y mucha unión en mi casa. Y siento que de tanto trabajar mis papás se separaron, tuvieron problemas de salud, se rompió la unión", expresó en un pasaje de singular intimidad frente a las cámaras del programa.
En ese mismo sentido, la actriz profundizó sobre la huella que dejó aquel proceso familiar y expuso la confesión más amarga de su presente: "Me gustaría volver a ese momento donde había mucha salud, mucha unión y congelarlo, y que mis papás sean eternos para siempre, porque hoy lo que más miedo tengo es que no estén".
La escena en la transmisión oficial estuvo acompañada por los acordes de Mamá y papá, una canción de su propia autoría donde retrata el esfuerzo familiar que marcó su crianza y donde el estribillo parece dialogar de forma directa con su momento actual: "Mamá y papá se rompieron alma y cuerpo pa' que la infancia no sea un mal recuerdo (...) Hoy le pedí al cielo solo un favor, que sean eternos".

Entre el desgaste del reality y la tentación del abandono
El llanto de la ex campeona de Combate y participante de exigentes certámenes físicos no es un hecho aislado. Se da en el marco de un visible agotamiento mental dentro del ciclo televisivo. La acumulación de cortocircuitos en la casa y las sospechas de sus compañeros sobre sus alianzas y vínculos sentimentales la llevaron a manifestar, incluso, su deseo de dar un paso al costado.
"La verdad es que la estoy pasando muy mal. Si te peleás con alguien por algo chiquitito, se te hace un mundo", admitió en diálogo sincero con el público, al graficar cómo el aislamiento distorsiona la dimensión de las discusiones. Al referirse a su acercamiento con el participante Ese Pérez, la argentina explicó las complejidades de encarar un vínculo bajo el ojo público: "Lo que te pasa acá te pasa por diez mil", resumió sobre la intensidad que impone la experiencia.

Afectada por el cansancio acumulado tras más de un mes de competencia internacional, la joven que supo construir una carrera sobre la base de la fortaleza física y la resiliencia en la pista encuentra en la distancia con los suyos el verdadero límite de su resistencia.








