La salida de Andrea del Boca de Gran Hermano Generación Dorada, tras sufrir una fuerte caída dentro de la casa que le impidió continuar en la competencia por indicación médica, dejó una vacante inesperada en el reality.
Tras abandonar la competencia, Andrea del Boca ya tiene reemplazo en Gran Hermano
Para ocupar ese lugar de la actriz, la producción eligió a otra figura de gran trayectoria y fuerte vínculo con la televisión y la emoción popular. Se trata de Grecia Colmenares, una de las grandes artistas de la telenovela latinoamericana.

La incorporación fue anunciada por Santiago del Moro y enseguida despertó expectación entre los seguidores del programa. No solo por el reemplazo en sí, sino también por el peso del nombre elegido.
Grecia Colmenares es una de las grandes figuras de la telenovela latinoamericana, una actriz que marcó una época y construyó una carrera internacional a base de melodramas, éxitos masivos y personajes inolvidables.

Un anuncio esperado
En la presentación difundida por Telefe antes de su ingreso, la actriz repasó momentos de su trayectoria y compartió reflexiones personales que funcionan casi como una declaración de principios. “La vida depende de los ojos con los que tú la miras. Si la miras bonito te vas a encontrar con cosas bonitas. Para golpes siempre, la vida tiene para muchos golpes, pero eres tú el que te tienes que levantar y salir airoso”, expresó.
También evocó sus primeros pasos en la actuación: “Me acuerdo que miraba la telenovela y ponía un espejo, ensayaba los besos desde niña. Me ponía una toalla en el cabello y actuaba. Me gusta la cosa que sale de adentro”, contó. Ya enfocada en esta nueva etapa, adelantó qué espera mostrar dentro de la casa: “La gente va a saber de mí, me va a ver, me va a escuchar, va a ver un poco cómo soy yo como persona, como ser humano sobre todo”.
Para entender por qué su llegada genera tanta curiosidad, hay que remontarse varias décadas. Grecia Colmenares nació en Valencia, estado Carabobo, Venezuela, el 7 de diciembre de 1962. Su nombre completo es Grecia María Dolores Colmenares Mieussens y desde muy pequeña mostró una clara vocación por la interpretación. Según su biografía, fue ella misma quien, con apenas 9 años, convenció a su madre para que la llevara a un casting en Radio Caracas Televisión. Allí obtuvo el papel de Angélica niña en la telenovela Angélica, emitida en 1976, dando así inicio a una carrera que no dejó de crecer.
Desde entonces, se convirtió en una presencia habitual en la televisión venezolana con títulos como Iliana, Zoraida, Tormento, Estefanía y Rosalinda. Sin embargo, el gran salto internacional llegó en 1984 con Topacio, la telenovela que la consagró como estrella continental. Junto a Víctor Cámara, su popularidad cruzó las fronteras de Venezuela y se afianzó en Argentina, Puerto Rico, Colombia, Perú, Chile, Ecuador, Estados Unidos y buena parte de Europa. El fenómeno fue de tal magnitud que la ficción batió récords de audiencia y la posicionó como uno de los rostros más reconocidos del género.
Ya consolidada, Grecia tomó una decisión fundamental para estrechar su vínculo con el público argentino: protagonizar una telenovela en Buenos Aires. Así nació María de nadie, en 1985, junto a Jorge Martínez. La historia de aquella joven humilde que llegaba a la gran ciudad y se enamoraba del heredero de una familia adinerada fue otro enorme éxito y terminó de sellar una relación muy especial entre la actriz y Argentina.

Su participación en realities
Aunque su nombre quedó asociado de forma inseparable a las telenovelas, Grecia Colmenares también exploró otros formatos. En 1999 participó en Chiquititas, donde se convirtió en una especie de hada madrina para toda una nueva generación. Después llegaron nuevos proyectos, temporadas en Miami, homenajes en México e Italia, su regreso al teatro y varias participaciones en realities.
En 2012 volvió a Argentina para formar parte de Bailando por un sueño y, años más tarde, participó en Italia en La isla de los famosos y en la edición local de Gran Hermano. Esa experiencia demuestra que el encierro televisivo y la dinámica del reality no le resultan del todo desconocidos. Ahora, su desembarco en Gran Hermano Generación Dorada abre un nuevo capítulo en su carrera y suma una figura de peso a una casa que no deja de renovarse.









