La Fiscalía española respaldó una nueva presentación contra el cantante por presuntos hechos de agresión sexual y explotación laboral que habrían ocurrido en 2021. Ahora, el juez Antonio Piña deberá resolver si autoriza que avance la investigación.
La Justicia española avanza contra Julio Iglesias por las graves acusaciones de dos exempleadas
El Ministerio Público respaldó una nueva presentación por presuntos hechos de agresión sexual y explotación laboral ocurridos en 2021. Ahora, el juez Antonio Piña deberá definir si autoriza que continúe el proceso.

La situación judicial de Julio Iglesias sumó un nuevo capítulo en España. La Fiscalía dio el visto bueno a una denuncia presentada hace aproximadamente un mes, en la que dos exempleadas lo acusan de presuntos hechos de agresión sexual y explotación laboral.
El informe fue elaborado por un tribunal de Madrid especializado en casos complejos y delitos cometidos por ciudadanos españoles en el extranjero.

La causa había sido archivada inicialmente. Sin embargo, tras una segunda presentación de las denunciantes, los fiscales resolvieron impulsar las acusaciones contra el artista.
El próximo paso dependerá del juez Antonio Piña, quien deberá determinar si su juzgado puede intervenir y si corresponde autorizar la investigación. De avanzar el proceso, Iglesias podría enfrentar un procedimiento penal.
Las acusaciones
Las denunciantes trabajaron en las propiedades del cantante durante 2021: una se desempeñaba en el servicio doméstico y la otra como fisioterapeuta.

En sus testimonios, ambas describieron un entorno laboral marcado, según sus declaraciones, por el control, las amenazas y el miedo. Una de las mujeres afirmó: "Me usaba casi todas las noches. Me sentía como un objeto, como una esclava".
La misma denunciante sostuvo que el artista la llamaba a su habitación y abusaba de ella al finalizar su jornada laboral, con la participación de otra empleada de mayor jerarquía.
La segunda mujer también relató presuntos episodios de contacto físico no consentido. "Estábamos en la playa y él se acercaba y me tocaba los pezones", declaró.
Además, las dos aseguraron que Iglesias mantenía un control estricto sobre ellas, las amenazaba con despedirlas y les repetía que trabajar para él era una oportunidad excepcional.
El control sobre sus vidas privadas
En sus declaraciones, las exempleadas también denunciaron que les revisaban los teléfonos celulares y que recibían preguntas de índole íntima, entre ellas si les gustaban las mujeres, si aceptarían participar en tríos o si se habían sometido a cirugías estéticas.

Según sus relatos, cuando alguna se negaba a mantener relaciones, el cantante las insultaba y les decía que muchas modelos deseaban estar con él.
Estas afirmaciones forman parte de las acusaciones presentadas ante la Justicia y deberán ser evaluadas en el marco de la investigación, en caso de que el juez autorice su avance.
La respuesta de Julio Iglesias
Tras conocerse las denuncias, el cantante utilizó sus redes sociales para rechazar las acusaciones y defenderse públicamente.
"Con profundo pesar respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa. Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer. Esas acusaciones son absolutamente falsas y me causan una gran tristeza", expresó.
En el mismo mensaje, Iglesias cuestionó la presentación judicial y aseguró que está dispuesto a defenderse. "Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave", concluyó.
Cómo llegó el caso a esta instancia
En enero, las dos mujeres habían presentado una primera denuncia. En aquel momento, el Ministerio Público consideró que la Audiencia Nacional no tenía competencia para intervenir por una "falta de jurisdicción", por lo que el expediente fue archivado.
En septiembre, las exempleadas realizaron nuevas presentaciones. A partir de ellas, el magistrado solicitó a la Fiscalía que determinara si su juzgado podía actuar en el caso.
Con el respaldo fiscal a la nueva denuncia, la decisión queda ahora en manos del juez, que deberá definir si la investigación puede avanzar.








