El expediente del caso Bastián sumó un dato central este lunes: los dos conductores investigados por el violento choque en los médanos de Pinamar dieron positivo en alcohol, según la pericia toxicológica incorporada a la causa.

La pericia de sangre realizada en Dolores determinó alcohol positivo para Noami Quirós y Manuel Molinari, involucrados en el choque en La Frontera de Pinamar que dejó gravemente herido a Bastián Jerez.

El expediente del caso Bastián sumó un dato central este lunes: los dos conductores investigados por el violento choque en los médanos de Pinamar dieron positivo en alcohol, según la pericia toxicológica incorporada a la causa.
El análisis se realizó sobre muestras de sangre y alcanzó a quienes manejaban el UTV y la camioneta Volkswagen Amarok, en el hecho ocurrido en la zona de La Frontera, uno de los sectores de dunas más transitados del verano.
De acuerdo con la información surgida del estudio, el alcohol fue detectado en Noami Quirós, amiga del padre del nene, y en Manuel Molinari, señalado como conductor de la Amarok al momento de la colisión.
En contraste, la muestra del padre de Bastián, Maximiliano Jerez, arrojó resultado negativo. En el mismo procedimiento se indicó que no se detectaron estupefacientes en ninguno de los tres involucrados.
La pericia se desarrolló en el Laboratorio Químico de la Policía Científica con sede en Dolores y forma parte del paquete de medidas ordenadas para reconstruir la mecánica del choque y determinar eventuales responsabilidades penales.
El caso está encuadrado, en esta instancia, como lesiones culposas agravadas, una calificación que suele endurecerse en función de variables como la conducta previa, los riesgos asumidos y el estado de los conductores.
En paralelo, la defensa del padre del niño, a cargo del abogado Matías Morla, solicitó intervenir activamente en las pericias y planteó el resguardo de muestra remanente para una eventual contrapericia independiente.
El objetivo formal de ese pedido es asegurar que el laboratorio utilice la cantidad mínima indispensable en el análisis oficial y conserve el resto bajo condiciones técnicas apropiadas, según la normativa vigente.
A la par, la investigación avanza con estudios técnicos sobre los vehículos involucrados para determinar trayectorias, velocidades probables, maniobras previas y puntos de impacto.
Ese trabajo busca despejar una pregunta clave del caso: cómo se produjo el choque en un terreno irregular, con circulación sin carriles y con condiciones típicas de arena blanda que suelen exigir maniobras de extrema precaución.
Mientras tanto, Bastián permanece internado en el Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil de Mar del Plata, donde continúa bajo estricto control médico y pronóstico reservado.
En las últimas horas, el niño atravesó una nueva intervención, vinculada a su cuadro respiratorio y al abordaje cervical, en el marco de las severas lesiones sufridas por el impacto.
Los partes médicos señalaron que se encuentra estable dentro de un escenario crítico, con seguimiento interdisciplinario y monitoreo permanente por los equipos especializados.
El caso, que sacudió a Pinamar y amplificó su impacto por la gravedad del cuadro clínico, se mantiene en desarrollo y con medidas periciales que podrían redefinir el rumbo judicial en los próximos días.
En esa tensión se mueve la causa: la urgencia médica de un nene peleando por recuperarse y el avance de un expediente que suma pruebas sensibles, con un dato que ya quedó marcado en rojo: alcohol positivo en dos de los conductores.