La investigación por uno de los episodios de violencia más impactantes ocurridos en los últimos años en el paraje costero Los Zapallos ingresó en una etapa decisiva. El fiscal Estanislao Giavedoni presentó la acusación contra el hombre imputado por el homicidio de un joven de 19 años y por el intento de homicidio de su tío durante un enfrentamiento entre familias que mantenían viejos conflictos.
Un crimen filmado y una disputa familiar de vieja data: el caso de Los Zapallos avanza hacia juicio
La fiscalía pidió 20 años de prisión para el acusado por el homicidio de un joven de 19 años ocurrido tras un violento enfrentamiento entre familias de Los Zapallos. Los videos incorporados a la causa aparecen como una de las pruebas centrales de un expediente que avanza hacia la audiencia preliminar.

La novedad se conoció este martes en una audiencia realizada ante el juez Sebastián Szeifert, y de la que participaron además el abogado querellante Matías Pautasso y el defensor particular Martín Risso Patrón.

Aunque la audiencia tuvo por objeto corregir datos personales consignados erróneamente en la carpeta judicial, luego se confirmó que la fiscalía ya presentó la acusación contra Edgar Fabricio Britos (33) y solicitará una condena de 20 años de prisión. Formalmente, el MPA acusó a Britos por el homicidio de Miguel Alejandro Cárdenas (19) y la tentativa de homicidio de su tío Luis Moreyra.
Pautasso informó que la querella iba a presentar la acusación este miércoles y adelantó que requerirá la misma pena. Risso Patrón, por su parte, sostuvo que la defensa mantiene la hipótesis de la legítima defensa y que los registros audiovisuales incorporados al expediente resultan fundamentales para comprender el contexto en el que ocurrieron los hechos.

Con ese paso procesal cumplido, el caso quedó más cerca de la audiencia preliminar, instancia en la que se debatirá la prueba que será llevada al juicio oral.
Una pelea que terminó en tragedia
El hecho investigado ocurrió la tarde del 25 de octubre de 2023 en inmediaciones de las calles Armado, entre Manduvé y Patí, en el paraje Los Zapallos, departamento Garay, donde la convivencia cotidiana transcurre habitualmente entre actividades vinculadas a la pesca, la caza y las tareas rurales.
Según la reconstrucción realizada por la fiscalía, aquella tarde estalló un nuevo capítulo de una vieja rivalidad entre integrantes de las familias Britos, Cárdenas y Moreyra. Lo que comenzó como una pelea callejera fue adquiriendo una intensidad creciente y derivó en una escena caótica en la que participaron hombres y mujeres de ambos grupos.

Testigos describieron agresiones con palos, rebencazos y botellas, mientras que distintas declaraciones incorporadas a la causa dan cuenta de amenazas y desafíos previos entre los involucrados.
La secuencia terminó de la peor manera. Miguel Alejandro Cárdenas, de 19 años, recibió múltiples impactos de perdigones y murió poco después. Su tío, Luis Moreyra, resultó gravemente herido y debió ser trasladado a Santa Fe para recibir atención médica.
La secuencia en imágenes
Uno de los aspectos más relevantes de la investigación es la existencia de registros audiovisuales obtenidos por distintas vías.
Por un lado, las cámaras de seguridad del kiosco "Sol y Luna", ubicado a pocos metros del lugar de los hechos, captaron parte de los acontecimientos. Por otro, una vecina registró con su teléfono celular momentos de la confrontación.

Ninguno de esos registros muestra de manera directa el instante exacto en que se produce el disparo fatal. Sin embargo, tanto la fiscalía como la defensa consideran que las imágenes son fundamentales para reconstruir la dinámica del episodio.
En una de las secuencias puede observarse a Cárdenas detrás de un árbol, frente a la vivienda de la familia Britos, aparentemente manipulando lo que sería un arma de fuego corta. Luego se lo ve abandonar esa posición y correr por un descampado. Segundos después se escucha una fuerte detonación y el joven cae al suelo.
Las imágenes continúan mostrando movimientos de distintas personas alrededor de la escena, entre ellas quien sería el propio imputado portando una escopeta.

Para la fiscalía, esos registros resultan especialmente esclarecedores porque permiten sostener que el joven ya se estaba retirando del lugar cuando fue alcanzado por los disparos.
La defensa, en cambio, entiende que los mismos videos muestran el contexto de agresión previa y refuerzan la hipótesis de que el acusado actuó para protegerse a sí mismo y a su familia.
Acusación y estrategia defensiva
El acusado es Edgar Fabricio Britos, quien fue imputado por haber dado muerte a Cárdenas y por haber intentado matar a Moreyra mediante el empleo de un arma de fuego.
La acusación sostiene que disparó una escopeta contra ambos hombres, provocando la muerte de uno de ellos e hiriendo gravemente al otro. También afirma que, después del ataque, dejó el arma en la vivienda de un familiar y abandonó el lugar.

Sobre esa base, el Ministerio Público de la Acusación le atribuye los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y tentativa de homicidio agravada por el uso de arma de fuego, ambos en concurso real.
La defensa particular, por su parte, rechaza esa interpretación y sostiene que el caso deberá analizarse a la luz de los acontecimientos previos registrados en las filmaciones y de las agresiones que, según afirma, sufrió la familia del imputado durante aquella jornada.
Esa discusión será uno de los puntos centrales cuando la causa llegue a juicio.
Allí se debatirá si los disparos constituyeron un homicidio intencional, una respuesta amparada por la legítima defensa o una reacción que excedió los límites permitidos por la ley en medio de una confrontación que llevaba años alimentándose en una comunidad acostumbrada a la tranquilidad y que terminó marcada por una tragedia.









