En una casa ubicada sobre avenida Chaco al 3200, en la ciudad de Resistencia, un cumpleaños derivó en una pelea armada que terminó con la muerte de Jonatan Romero, de 30 años, conocido como “Guasón”. Según la reconstrucción inicial, el episodio ocurrió durante la madrugada del domingo y dejó como principal acusado al propio anfitrión de la reunión.
Un cumpleaños terminó en tragedia en Chaco: mató a un amigo, lo confesó en un video y se entregó
Lo que empezó como un festejo terminó convertido en una escena brutal en Resistencia. El agresor reconoció el hecho, pidió disculpas y aseguró que actuó en defensa propia antes de ponerse a disposición de la Justicia.

Romero fue hallado herido de bala en la zona y trasladado de urgencia al hospital Perrando, donde murió poco después. El examen médico determinó que presentaba una lesión de arma de fuego a la altura del corazón y que el fallecimiento se produjo por un shock hipovolémico derivado de ese disparo.
Horas después del hecho, el acusado, identificado por distintos medios como Enzo Damián Escalante, publicó un video en redes sociales en el que reconoció haber matado a Romero. En ese mensaje pidió disculpas a la familia de la víctima, dijo estar arrepentido y sostuvo que, con ese episodio, también había quedado destruida su propia vida.
“Hola, mi nombre es Damián Escalante. Estoy acusado de un homicidio y, desde el fondo del alma, les pido disculpas a sus familiares. Así como se terminó la vida de él, también se terminó la mía. Porque yo también tengo hijos.”
“Fue todo en un segundo. Salgo a desmentir las cosas que se están diciendo. Yo festejé mi cumpleaños, pero es mentira que llegué a los tiros. Nunca en mi vida tiré tiros, siempre me manejé con perfil bajo. Escuché que tuvo una discusión con mi mamá, que ella le dijo que era un zarpado, que la quiso tocar. Por eso reaccioné, lo intenté sacar afuera y lo llevé para el portón.”
“Cayó al piso y se fue corriendo. Volvió y me clavó un puntazo en el brazo. Me pongo ciego, agarré un arma y perdí la noción de un momento a otro. Era mi vida o la de él. Él llegó para matarme. Toda mi vida me voy a arrepentir. Hablé con Dios, le pedí perdón y le pedí perdón a la víctima. Quise escapar, estuve todo el día mal. No soy un delincuente, no soy una mala persona. Me voy a entregar para la investigación junto con mi abogado. Quiero hacerme responsable de los actos.” En su versión, Escalante afirmó que su reacción fue en defensa propia.
La investigación avanzó con rapidez. De acuerdo con medios chaqueños, el sospechoso se presentó espontáneamente el lunes por la mañana ante la División Delitos Contra las Personas, quedó a disposición de la Fiscalía N° 2 y fue notificado de su aprehensión por una causa calificada de manera provisoria como homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

Los peritajes realizados en la escena reforzaron la gravedad del episodio: la Policía halló doce vainas servidas, seis calibre .40 y seis calibre 9 milímetros, además de rastros de sangre en la calzada. También fue secuestrado un Volkswagen Voyage vinculado a la víctima, mientras la pareja de Romero declaró ante los investigadores.
Esa mujer aportó una versión distinta a la del acusado. Según relató a medios locales y nacionales, Romero había chocado accidentalmente a la madre de Escalante, le pidió disculpas y luego fue empujado hacia afuera del lugar. Después, sostuvo, comenzaron los disparos: dijo haber visto a su pareja correr entre autos para cubrirse antes de caer herido, un testimonio que ahora forma parte de un expediente atravesado por dos relatos opuestos sobre una misma madrugada.









