Un adolescente de 16 años permanece internado en Córdoba con quemaduras en el 60% de su cuerpo luego de que su teléfono celular explotara mientras lo cargaba en el patio de su vivienda. El hecho ocurrió a comienzos de enero y derivó en un incendio repentino que puso en riesgo su vida.
La víctima, identificada como Benjamín, realizaba tareas domésticas cuando conectó el dispositivo a una toma eléctrica. Por motivos que aún se investigan, la batería estalló y generó una chispa que encendió un bidón con thinner, un líquido altamente inflamable que se encontraba en el lugar.
El fuego, el escape y las primeras horas críticas
El incendio se propagó en segundos y dejó al joven atrapado entre paredes. Según relató su familia, Benjamín logró atravesar las llamas cubriéndose el rostro y conteniendo la respiración para ingresar a la casa y pedir ayuda, una maniobra clave para sobrevivir.
Parte del combustible cayó sobre su brazo derecho, la zona más comprometida. Tras recibir asistencia inicial, fue trasladado de urgencia al Instituto del Quemado de Córdoba, donde los médicos constataron la gravedad de las lesiones.
En un primer momento se estimó que las quemaduras alcanzaban el 40% del cuerpo, pero luego se confirmó que la superficie afectada era del 60%, con lesiones profundas que requirieron intervenciones quirúrgicas inmediatas.
Evolución médica y el relato de la familia
Eugenia Bazán, madre del adolescente, explicó que su hijo permanece internado, aunque sin compromiso respiratorio y fuera de peligro. “Respira por sus propios medios y está consciente, pero el proceso de recuperación será largo”, señaló.
El teléfono involucrado en el accidente era un modelo gamer Nubia Neo 2 5G, adquirido hacía apenas siete meses y con sistema de refrigeración especial. La familia afirmó que el estallido fue inesperado y ocurrió mientras el equipo se cargaba con normalidad.
Los médicos indicaron que Benjamín deberá permanecer internado al menos tres meses y que la recuperación total demandará más tiempo, con seguimiento constante para evitar infecciones y nuevas complicaciones.
Por qué pueden explotar las baterías de litio
El doctor en Ciencias Químicas Arnaldo Visintin, especialista en baterías de litio e investigador del Conicet, explicó que estos dispositivos funcionan mediante un proceso electroquímico entre un cátodo y un ánodo, capaces de almacenar y liberar energía.
Cuando la diferencia de potencial supera niveles críticos —alrededor de los 5,2 voltios— el solvente interno puede descomponerse, provocar el hinchamiento de la celda y, en casos extremos, generar una explosión. Para evitarlo, las baterías cuentan con un sistema de gestión (BMS) que corta la corriente ante valores peligrosos.
Una falla en ese sistema puede permitir que el voltaje alcance niveles críticos. Como medida preventiva, el especialista recomendó no cargar celulares cerca de materiales inflamables ni en espacios cerrados sin ventilación.
Impacto social y una advertencia que deja marca
El caso generó conmoción en el entorno escolar y barrial del adolescente. Compañeros, docentes y vecinos organizaron una red solidaria para acompañar a la familia y colaborar con los daños materiales provocados por el incendio.
Desde su internación, Benjamín pidió que su experiencia sirva como advertencia. El accidente reabre el debate sobre los riesgos cotidianos del uso de dispositivos electrónicos y la necesidad de extremar cuidados en ámbitos domésticos donde conviven electricidad y sustancias inflamables.