El operativo se realizó en la zona de la Rambla, junto a Playa Popular, donde funcionaba la feria conocida como “La Saladita de la Bristol”. La intervención fue ordenada por la Justicia Federal en una causa vinculada a una presunta violación de la Ley de Marcas, que protege nombres, logos y otros signos distintivos de productos y servicios.
Mar del Plata: allanaron "La Saladita de la Bristol", secuestraron mercadería y demolieron los puestos
El procedimiento tuvo lugar tras una orden de la Justicia Federal por presunta infracción a la Ley de Marcas. Hubo secuestro de mercadería, actas a los puesteros y una demolición que se extendió hasta la madrugada.


Durante la primera etapa del procedimiento, los efectivos recorrieron los puestos, retiraron mercadería presuntamente en infracción, la embolsaron para su secuestro y labraron actas. Según las primeras crónicas, el allanamiento alcanzó a unos 70 puestos, mientras que los abogados de los feriantes señalaron que detrás de esa actividad había al menos 200 familias afectadas.
Con el correr de las horas, el procedimiento escaló. Ya durante la madrugada, topadoras y personal municipal avanzaron sobre la estructura de la feria y desmontaron el predio. Medios locales reportaron que la remoción terminó alcanzando más de 170 estructuras, en un despliegue coordinado con camiones y maquinaria pesada.
El operativo combinó fuerzas y áreas de distintos niveles del Estado. Punto Noticias informó que participaron más de 100 efectivos de Prefectura Naval, más de 150 policías bonaerenses y casi 100 agentes municipales de Seguridad, EMSUR, EMVIAL, Inspección General y SAME.

En paralelo, la investigación también incluyó allanamientos en la casa de un representante gremial y en la sede de un sindicato, según reportaron TN y 0223. Desde la representación legal de los feriantes denunciaron posibles vulneraciones durante el procedimiento y anticiparon presentaciones judiciales para reclamar por la mercadería secuestrada.
En el plano político, el exintendente y senador Guillermo Montenegro celebró el avance del operativo y afirmó que la denuncia penal había sido impulsada por su gestión. Desde el municipio, Agustín Neme sostuvo que la medida permitió “recuperar” un espacio público ocupado de manera ilegal desde hacía años y lo presentó como el cierre de una “deuda histórica” en la zona costera.
Del otro lado quedaron los puesteros, que reclamaron la devolución de sus elementos de trabajo y defendieron el origen legal de la mercadería. Tras el desalojo y la demolición, la postal de la Rambla cambió por completo: donde hasta hace horas había puestos, pasillos y compradores, quedaron escombros, limpieza y un espacio vacío sobre la costa marplatense.









