Los intrusos ingresaron por el techo, franquearon una puerta trasera, llegaron hasta las oficinas y terminaron frente a una caja fuerte que fue violentada para apoderarse de una suma de dinero que, de manera preliminar, rondaría los 60 millones de pesos.
Cuantioso golpe en una mutual de Santa Fe: abrieron una caja fuerte y robaron varios millones
Durante la madrugada, delincuentes ingresaron al local de la Asociación Mutual Unión Solidaria (AMUS), ubicada en Urquiza al 3000. Tras forzar una puerta trasera accedieron a oficinas donde violentaron una caja fuerte y se llevaron una importante cantidad de dinero.

Por ahora, las respuestas forman parte de una investigación que comenzó durante la mañana, cuando personal policial tomó intervención y convocó a los especialistas de la Policía de Investigaciones (PDI).

Boquete en el techo
La modalidad elegida para ingresar al edificio constituye uno de los primeros puntos bajo análisis. Según se supo los desconocidos accedieron a través de un boquete practicado en el techo. Una vez dentro, avanzaron hasta una puerta ubicada en el sector posterior, que fue forzada para llegar a las oficinas.
Allí se concentró el objetivo del golpe. Los delincuentes violentaron una caja fuerte y sustrajeron una importante cantidad de dinero, cuyo monto definitivo todavía no había sido establecido. La cifra que circulaba durante las primeras horas de la investigación se ubicaba en torno de los 60 millones de pesos, aunque ese cálculo era estimativo y debía ser confirmado.
El recorrido descripto permite reconstruir, al menos parcialmente, la secuencia del robo. Sin embargo, todavía no se conocían detalles suficientes para determinar cuánto tiempo permanecieron los intrusos en el inmueble ni de qué manera se retiraron después de consumar el golpe.
Hay otro elemento que despierta especial interés: la posibilidad de que los autores hayan conseguido desconectar o neutralizar el sistema de alarma. Esa hipótesis, todavía pendiente de confirmación, podría resultar determinante para establecer si se trató de una incursión improvisada o de una operación preparada con anticipación.

La sospecha de información previa
Durante la mañana, los peritos de la PDI trabajaban en el lugar con el propósito de reunir evidencias que permitan identificar a los responsables. Entre las tareas previstas figuraban los relevamientos planimétricos, el registro fotográfico de la escena y la búsqueda de huellas y otros rastros que pudieran haber quedado en los puntos de ingreso, circulación y acceso a la caja fuerte.
En paralelo, se analizaban las cámaras de seguridad de la propia entidad y las instaladas en las inmediaciones. Esas imágenes podrían contribuir a determinar si los sospechosos llegaron caminando, utilizaron algún vehículo o contaron con la colaboración de terceros.
Por el momento, no había elementos concluyentes que permitieran establecer cómo se organizó el golpe ni si existió una tarea de inteligencia previa.
Los autores permanecían sin identificar y no se habían informado detenciones. La investigación debía avanzar ahora sobre una combinación de indicios materiales, registros de video y reconstrucción de la maniobra para esclarecer un robo que, por el monto estimado y la modalidad empleada, encendió las alarmas en pleno centro de la ciudad.









