Un hombre de 59 años, identificado como M.A.S. y domiciliado en Santo Tomé, fue condenado por conducir de manera peligrosa y bajo los efectos del alcohol, en un caso que, si bien tuvo cerca de un año entre el hecho y el juicio, se resolvió con rapidez en su etapa final, en línea con el esquema ágil previsto por el Código Contravencional.
Condenado por conducir ebrio y en zigzag: destacan la rapidez del juicio en Santa Fe
El hecho ocurrió en Santo Tomé y el juicio se realizó en los tribunales de Santa Fe. El proceso, bajo el Código Contravencional, se resolvió con celeridad en su tramo final. La fiscal advirtió sobre el riesgo generado.


El episodio se registró el 24 de marzo de 2025, alrededor de las 3 de la madrugada, en inmediaciones de Martín Zapata y San Martín, en las afueras de la ciudad de Santo Tomé. Allí, el imputado conducía un Renault 11 realizando maniobras en zigzag y a alta velocidad, lo que motivó la intervención policial.
Maniobras de alto riesgo
Durante el juicio, desarrollado el martes 31 de marzo en los tribunales de Santa Fe, efectivos del Comando Radioeléctrico describieron una secuencia que pudo haber tenido consecuencias más graves. Según indicaron, el conductor perdió el control del vehículo, se introdujo en una zanja a cielo abierto y estuvo a punto de volcar.
Al intentar retomar la calzada, casi colisiona con el patrullero policial, llegando a rozar uno de sus espejos retrovisores. La situación fue controlada en ese momento por los agentes, quienes procedieron a su identificación.

Los uniformados advirtieron signos evidentes de ebriedad: aliento etílico, dificultades para expresarse y desorientación. En el interior del automóvil hallaron una caja de vino y una botella de sidra, mientras que una médica policial confirmó posteriormente el consumo de alcohol.
La fiscal María Laura Martí encuadró la conducta como conducción peligrosa en lugar poblado agravada por el estado de ebriedad y remarcó la gravedad del hecho: “Las maniobras realizadas pusieron en riesgo su vida y la de terceros”.
En su alegato, también precisó: “Se desplazaba haciendo zigzag, se metió en una zanja y estuvo a punto de volcar; cuando quiso salir, casi impacta contra el patrullero”.
Intervención policial
El accionar oportuno del personal policial resultó determinante para evitar consecuencias irreparables.

“La detección y detención de conductas peligrosas al volante no solo protege la vida del propio conductor, sino que también previene potenciales siniestros viales con víctimas fatales o secuelas graves para terceros”, señaló la Dra, Martí.
En esa misma línea, la actuación de la fiscalía permitió encauzar rápidamente estos hechos dentro del sistema judicial, reforzando el carácter preventivo y sancionatorio de la respuesta estatal.
Un proceso ágil
La acusación fue presentada el 12 de septiembre de 2025 y el trámite se desarrolló bajo las reglas del sistema contravencional, que establece plazos más acotados que el proceso penal ordinario. En ese marco, el juicio se realizó en una sola jornada y la sentencia fue dictada al día siguiente por el juez Pablo Busaniche, en forma oral.
Martí subrayó las características del procedimiento: “Se trata de un juicio ágil, corto, sin audiencia preliminar y sin las dilaciones propias del proceso penal, lo que permite arribar a una sentencia en los tiempos previstos por la norma”.
Asimismo, advirtió sobre los desafíos del sistema: “Hubo casos que prescribieron por los plazos acotados, por eso es fundamental poder instruir rápidamente para llegar a juicio”, señaló.
Trabajos comunitarios
Al momento de resolver, el juez consideró acreditado el hecho, más allá de las circunstancias personales expuestas por el imputado, quien pidió disculpas y manifestó atravesar problemas familiares y laborales.
Finalmente, se le impuso una pena de cinco días de arresto de cumplimiento condicional, una multa de 3 IUS —con posibilidad de ser reemplazada por tareas comunitarias— y la inhabilitación para conducir por 60 días.
También deberá cumplir reglas de conducta, como fijar domicilio, someterse a controles, realizar un curso de seguridad vial y avanzar en un tratamiento psicológico.









