La defensa del neurocirujano Leopoldo Luque, ex médico de cabecera de Diego Armando Maradona, solicitó su absolución durante los alegatos del juicio por la muerte del exfutbolista. Tras una exposición de ocho horas en los Tribunales de San Isidro, los abogados cuestionaron las conclusiones de la junta médica y sostuvieron que el acusado no fue responsable de la atención domiciliaria del ídolo.
“Fue el chivo expiatorio”: la defensa de Luque pidió su absolución en el caso Maradona
Los abogados cuestionaron las pericias médicas, negaron que el exfutbolista haya atravesado una agonía de 12 horas y apuntaron contra los responsables de la internación domiciliaria en Tigre.

Francisco Oneto y Roberto Rallín apuntaron contra las acusaciones de la fiscalía y las querellas, y rechazaron que Maradona hubiera atravesado una agonía prolongada antes de morir. Como alternativa, la defensa pidió que, en caso de una condena, se aplique la pena mínima por homicidio culposo, de dos años de prisión, y que no se imponga la inhabilitación para ejercer la medicina.

La defensa cuestionó las pericias médicas
Durante su alegato, Oneto refutó las conclusiones de la Junta Médica Interdisciplinaria de 2021, en particular las referencias a una agonía de 12 horas, signos de insuficiencia cardíaca y edema generalizado.
“La prueba convergente dice que el corazón de Maradona estaba sano; la ciencia es la ciencia y no se le puede discutir”, afirmó el abogado. También citó al perito de parte Pablo María Ferrari, quien sostuvo que se trató de un cuadro súbito e impredecible.
En esa línea, la defensa negó que existieran elementos suficientes para afirmar que Maradona atravesó horas de agonía por un edema agudo de pulmón. Oneto insistió en que no se puede responsabilizar penalmente a una persona por un desenlace que, según su postura, no habría podido evitar.

El rol de Luque en la internación
Los abogados también buscaron desvincular a Luque de las decisiones relacionadas con la internación domiciliaria en el barrio cerrado San Andrés, en Tigre. Según sostuvieron, la organización del dispositivo estuvo a cargo de la empresa de medicina prepaga y no del neurocirujano.
Rallín aseguró que Maradona conservaba autonomía para tomar decisiones sobre su salud y recordó que el exfutbolista había rechazado estudios y echado a acompañantes terapéuticos. Además, afirmó que el médico fue apartado de la vivienda el 18 de noviembre de 2020.
Oneto, por su parte, destacó la intervención de Luque en la operación por el hematoma subdural y sostuvo que esa neurocirugía le había salvado la vida. También cuestionó el acta de externación de la Clínica Olivos, que su colega Rallín rompió durante la audiencia al considerarla ilegal.
El pedido ante el tribunal
En el cierre de los alegatos, Rallín solicitó a los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro que absuelvan a su defendido. El abogado insistió en que Luque fue convertido en el principal responsable de un caso en el que, según la defensa, intervinieron otros actores en las decisiones sobre la atención médica.

Oneto también pidió a los magistrados que actúen con justicia y no condenen al neurocirujano. De manera subsidiaria, requirió dos años de prisión por homicidio culposo y que se declare inaplicable la inhabilitación profesional.
La defensa cerró así su exposición con un pedido de absolución, mientras el tribunal deberá evaluar los argumentos presentados durante el debate.









