La nueva jornada del juicio oral por la muerte de Diego Armando Maradona estuvo marcada por una declaración que las partes esperaban desde el inicio del debate. Maximiliano Pomargo, secretario personal y uno de los colaboradores más cercanos del exfutbolista durante sus últimos años de vida.
Causa Maradona: el testimonio del secretario personal expuso el deterioro del Diez y generó tensión en la audiencia
La declaración del Maximiliano Pomargo marcó una jornada clave del juicio oral por su muerte. Describió el deterioro del exfutbolista, reveló detalles de sus últimos días y su testimonio generó un tenso cruce entre las defensas y el tribunal.

Compareció durante más de seis horas ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro y describió un cuadro de deterioro físico y emocional que, según afirmó, se había agravado semanas antes del fallecimiento del ídolo.
Su testimonio, además de aportar detalles sobre los últimos días de Maradona, derivó en un fuerte cruce entre las defensas y el tribunal, al punto de que los abogados de algunos imputados evaluaron la recusación de uno de los jueces por considerar que había anticipado una valoración sobre las responsabilidades en la causa.
"Diego estaba en caída libre"
Pomargo, quien trabajó con Maradona desde 2016 dentro del equipo encabezado por el abogado Matías Morla, aseguró que ya durante octubre de 2020 había advertido al médico de cabecera, Leopoldo Luque, sobre el grave estado del exfutbolista.

"Diego estaba en caída libre", sostuvo el testigo al recordar aquel período. Según explicó, observaba un marcado deterioro y un consumo excesivo de alcohol que le generaba una profunda preocupación.
Durante su declaración señaló que le transmitió reiteradamente esa inquietud a Luque y que incluso se llegó a analizar la posibilidad de una internación involuntaria debido al cuadro que presentaba Maradona. Sin embargo, esa alternativa no prosperó.
La internación domiciliaria
Uno de los ejes del testimonio estuvo centrado en la decisión de trasladar a Maradona a una internación domiciliaria luego de la cirugía por el hematoma subdural.
Pomargo declaró que el exfutbolista rechazaba de plano la posibilidad de permanecer internado en un centro especializado para tratar sus adicciones y sostuvo que esa negativa fue determinante para buscar otra modalidad de tratamiento.
En ese contexto también apuntó especialmente contra la psiquiatra Agustina Cosachov, a quien identificó como una de las principales impulsoras de la internación domiciliaria, mientras dijo no recordar intervenciones relevantes del neurocirujano Luque durante ese período.
El relato sobre las últimas 48 horas
La audiencia también reconstruyó las horas previas a la muerte del Diez.
Pomargo relató que el 24 de noviembre de 2020 llegó por la mañana a la vivienda del barrio San Andrés, donde Maradona permanecía internado. Dijo que lo encontró acostado y que más tarde ingresó brevemente a su habitación junto al masajista y un sobrino del exfutbolista.

Según recordó, Maradona les pidió que se retiraran porque se encontraba bien y esa fue la última vez que lo vio con vida.
Al describir la mañana del 25 de noviembre, día del fallecimiento, contó que llegó alrededor de las 10.30 y permaneció en el exterior de la vivienda compartiendo unos mates con integrantes del personal mientras esperaban el arribo de los profesionales de la salud.
Consultado por los fiscales sobre cómo había transcurrido la noche de Maradona o si había preguntado por su estado, respondió en reiteradas oportunidades que no lo recordaba, una respuesta que despertó cuestionamientos tanto de la fiscalía como de los jueces.
Un testigo con respuestas imprecisas
A lo largo del interrogatorio, los magistrados le solicitaron varias veces que realizara un mayor esfuerzo para reconstruir los hechos con precisión.

Las reiteradas respuestas de "no recuerdo" llamaron la atención del tribunal, especialmente por tratarse de una persona que convivía con la rutina diaria del exfutbolista y que había manifestado preocupación por su estado semanas antes de la muerte.
Pese a esas imprecisiones, su declaración aportó elementos sobre la dinámica interna del equipo que rodeaba a Maradona y sobre las discusiones respecto del tratamiento que debía recibir.
Un comentario del juez desató la polémica
Sobre el final de la audiencia se produjo el momento de mayor tensión.
Mientras Fernando Burlando interrogaba a Pomargo acerca de un intercambio de mensajes relacionado con la permanencia de Maradona en la vivienda, el juez Alberto Gaig advirtió que el testigo podía abstenerse de responder porque su declaración podría comprometerlo.
Al explicar esa decisión, el magistrado señaló que la respuesta "podría incrementar el riesgo sobre la responsabilidad médica". La frase fue interpretada por varias defensas como una manifestación anticipada sobre la eventual culpabilidad de los acusados.
Los abogados solicitaron un cuarto intermedio para analizar una posible recusación del juez. Finalmente, la mayoría de las partes pidió continuar con la audiencia y el tribunal resolvió que Pomargo siguiera declarando, aunque algunas defensas adelantaron que evaluarán nuevos planteos procesales en la próxima jornada.








