Desde hoy funciona la Unidad Penitenciaria N° 9 de Santa Fe, emplazada en el predio de la antigua Colonia Penal de Recreo. El complejo cuenta con 475 celdas, tres subunidades penitenciarias y un sector especialmente destinado al alojamiento de mujeres. El objetivo central es aliviar la situación de las comisarías, donde permanecen detenidas personas que deberían estar bajo custodia del Servicio Penitenciario.
La nueva cárcel de Recreo ya funciona y suma 891 lugares al sistema penitenciario
La Unidad Penitenciaria N° 9 de Santa Fe comenzó a funcionar este jueves en el predio de la antigua Colonia Penal de Recreo. El complejo cuenta con 475 celdas, tres subunidades y un sector destinado a mujeres. La obra y su equipamiento demandaron una inversión de 80 millones de dólares y permitirá trasladar detenidos que actualmente permanecen alojados en comisarías.

Una nueva pieza se incorporó desde este jueves al mapa de seguridad de la provincia de Santa Fe. A las 9, el Gobierno provincial puso oficialmente en funcionamiento la Unidad Penitenciaria N° 9 de Recreo, un complejo de grandes dimensiones que suma 891 plazas al sistema carcelario santafesino.

La obra fue levantada en el predio conocido como Colonia Penal de Recreo, sobre calle Alberdi, entre Solís y la Ruta Nacional 11. Allí se construyeron tres subunidades penitenciarias completas, con un total de 475 celdas.
La distribución contempla 640 plazas para hombres y otras 251 destinadas a mujeres. De este modo, la nueva unidad incorpora también un espacio específico para alojar a población penal femenina, dentro de una infraestructura concebida bajo nuevos parámetros de seguridad y organización penitenciaria.
El edificio y el equipamiento tecnológico demandaron, según informó la provincia, una inversión del orden de los 80 millones de dólares. Se trata de una de las obras centrales del denominado Plan de Infraestructura Carcelaria que lleva adelante la actual administración.
El dato adquiere especial relevancia en un escenario en el que las comisarías vienen soportando desde hace años una presión creciente por la presencia de personas privadas de su libertad. La apertura de la cárcel de Recreo apunta precisamente a modificar esa situación.
Descomprimir las comisarías
La ecuación planteada por el Gobierno provincial es concreta: trasladar detenidos desde dependencias policiales hacia establecimientos penitenciarios y, de esa manera, liberar a los agentes que hoy deben permanecer afectados a tareas de custodia.
La puesta en funcionamiento de la Unidad N° 9 permitirá, en ese sentido, comenzar a descomprimir las comisarías del departamento La Capital y también colaborar con el alivio de otras unidades regionales.

La cuestión no es menor. Cada detenido alojado en una dependencia policial demanda personal, infraestructura y recursos que, en principio, deberían estar destinados a otras funciones. Con el traslado de esas personas al Servicio Penitenciario, la expectativa oficial es que una mayor cantidad de policías pueda regresar a las calles para cumplir tareas de prevención, patrullaje y respuesta ante el delito.
La nueva cárcel forma parte de un programa de expansión penitenciaria mucho más amplio. El Plan de Infraestructura Carcelaria prevé la incorporación de más de 7.000 nuevas plazas durante la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro. Según las autoridades provinciales, esa cifra supera el total de plazas construidas en Santa Fe a lo largo de toda su historia.
Proyecto de 14 mil plazas
Cuando las obras ejecutadas, actualmente en construcción y proyectadas estén concluidas, la capacidad de detención provincial superará las 14.000 plazas.
La apuesta oficial no se limita a disponer de más lugares para alojar detenidos. También busca establecer una organización diferente de la población penal, con mayor control y una distribución de los internos de acuerdo con sus perfiles criminales.
La nueva infraestructura se integra, además, al denominado "Método Santa Fe", el plan de seguridad pública que impulsa el Gobierno provincial. Ese esquema contempla una mayor articulación entre el sistema penitenciario y la estructura policial, junto con una reorganización del patrullaje preventivo.

En ese marco fueron previstas nuevas Estaciones Policiales y un esquema de recorridas por cuadrículas. El dispositivo contempla tres estaciones en la ciudad de Santa Fe y otras cinco en Rosario.
Estrategia de seguridad
Así, la inauguración de la Unidad Penitenciaria N° 9 aparece como una pieza dentro de una estrategia de seguridad que pretende actuar sobre dos frentes al mismo tiempo: mejorar las condiciones y capacidad de alojamiento de las personas detenidas y recuperar efectivos policiales para las tareas de prevención en las calles.

En Recreo, mientras tanto, comenzó a funcionar una cárcel que por sus dimensiones modifica desde este jueves la capacidad operativa del sistema penitenciario santafesino.
Sus 891 plazas representan, para las autoridades, una herramienta destinada a enfrentar uno de los problemas más persistentes de la seguridad provincial: dónde alojar a quienes son detenidos sin convertir las comisarías en cárceles improvisadas.








