La mañana del miércoles volvió a dejar una escena de tensión en pleno microcentro santafesino. Un violento altercado entre dos mujeres dentro del pasillo de un hotel ubicado sobre calle Rivadavia al 2800 demandó la intervención urgente de efectivos del Comando Radioeléctrico, luego de que un llamado al 911 alertara que una de las involucradas se encontraba armada con un cuchillo.
Fueron por una pelea entre mujeres y hallaron droga en una de las involucradas
Ocurrió en Rivadavia al 2800. Las protagonistas tienen 21 y 24 años. La policía secuestró varios envoltorios y dos "bochas" de cocaína. Quejas de los vecinos por los reiterados incidentes en el lugar.

El procedimiento policial se desarrolló en una zona señalada desde hace tiempo por comerciantes y vecinos como escenario recurrente de peleas, robos y presuntos movimientos vinculados al narcomenudeo.
Según trascendió, al arribar al lugar los uniformados lograron interceptar a las mujeres y desarmar a una de ellas, evitando que la situación escalara aún más en un sector de permanente circulación vehicular y peatonal.

Sin embargo, durante el chequeo posterior, los agentes descubrieron que una de las involucradas llevaba consigo una importante cantidad de estupefacientes, situación que derivó en actuaciones complementarias y el secuestro de la sustancia.
En concreto una de las mujeres tenía en su poder varios envoltorios de papel satinados con material estupefaciente y 2 bochas del mismo material una sustancia blanquecina (cocaína).
“La policía va y viene, pero los problemas siguen”
Tras el procedimiento, vecinos y comerciantes de la zona describieron un escenario de conflictividad cotidiana alrededor del hotel donde ocurrió el episodio.
“Todos los días pasa algo. Peleas, gritos, problemas. La policía va y viene constantemente”, relató una comerciante con más de tres décadas en el lugar.

La mujer recordó incluso episodios de violencia ocurridos frente a su negocio. “Hace un tiempo me rompieron la vidriera peleando entre ellos. No querían robar; se estaban golpeando y terminaron destruyendo el vidrio”, explicó.
Según contó, la situación se volvió parte de la rutina diaria para quienes trabajan en el sector. “Uno se acostumbra. Tratamos de cuidarnos entre los comercios, cerrar temprano y no dejar cosas de valor”, señaló.
Sospechas de venta de drogas
El relato de la vecina también apuntó contra presuntos movimientos de venta de drogas en inmediaciones del hotel.
“Se ve. Los autos paran, intercambian cosas y siguen. Uno mira desde acá y sabe lo que pasa”, sostuvo la entrevistada, aunque reconoció el temor existente entre quienes viven o trabajan en la zona.

“Es imposible denunciar. Nadie quiere meterse demasiado porque después termina perjudicado”, lamentó.
Mientras tanto, el procedimiento policial de este miércoles volvió a poner bajo la lupa un sector neurálgico de la ciudad donde vecinos aseguran convivir desde hace años con hechos de violencia, vandalismo y delitos callejeros a plena luz del día.








