Un hombre oriundo de la provincia de San Luis, detenido en Esperanza por el hurto de un teléfono celular y amenazas contra la víctima, recuperó este miércoles la libertad bajo una serie de medidas alternativas.
Puntano detenido en Esperanza recuperó la libertad pero deberá "volver al pago"
El hombre está acusado de sustraer un celular de una vivienda y amenazar de muerte a la víctima cuando intentó recuperar el teléfono. Fijará domicilio en Villa Mercedes y deberá presentarse periódicamente ante la Policía.

Durante la audiencia imputativa realizada en los Tribunales de Santa Fe, se comprometió a regresar a Villa Mercedes, donde deberá fijar domicilio mientras continúa el proceso penal.

La audiencia se realizó en el subsuelo de los tribunales y estuvo a cargo del juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Luis Octavio Silva. Por acuerdo entre la Fiscalía, la defensa y la víctima, el magistrado dispuso que Nicolás Ezequiel F. transite el proceso en libertad, aunque con distintas restricciones.
El celular y la amenaza
La atribución imputativa fue formulada por el fiscal de Esperanza, Matías Palud, quien acusó al hombre de haber sustraído un teléfono celular TCL 501, de color negro, de una vivienda ubicada en la esquina de Almafuerte y Moreno, en la cabecera del departamento Las Colonias.
De acuerdo con la denuncia radicada en la Comisaría 1ª de Esperanza durante el último fin de semana, el acusado se retiró del inmueble con el teléfono. La víctima logró alcanzarlo y le reclamó que devolviera el aparato, pero, según la acusación, el hombre la amenazó de muerte y escapó del lugar sin entregar el celular hasta ser alcanzado por la policía.
El representante del Ministerio Público de la Acusación (MPA) encuadró provisoriamente la conducta como “hurto y amenazas en concurso ideal, en carácter de autor”.
Regreso a Villa Mercedes
Al momento de discutir las condiciones de la libertad, el fiscal Palud explicó que las partes habían acordado que el imputado fijara domicilio en la ciudad de Villa Mercedes, San Luis.
Además, deberá presentarse periódicamente en la dependencia policial que corresponda a su lugar de residencia mientras avance la causa. También tiene prohibido mantener contacto con la víctima o acercarse a ella, tanto personalmente como por intermedio de terceros o mediante cualquier medio de comunicación.

El juez Silva estableció, además, una distancia mínima de un kilómetro respecto de la víctima.
Para asegurarse de que el imputado comprendiera y aceptara la principal condición acordada, el magistrado le preguntó directamente: “¿Usted se iría a la provincia de San Luis?”.
“Sí, me iría para mis pagos”, respondió el hombre, en una expresión que aludió a su regreso a su provincia natal.
La medida implica, en los hechos, que deberá permanecer a más de 500 kilómetros de Esperanza, donde ocurrió el episodio investigado. La defensa estuvo a cargo del abogado Valentín Acuña, del Ministerio Público de la Defensa.









