Un dramático suceso vivió una familia en Godoy Cruz, Mendoza, cuando un adolescente arriesgó su vida para salvar a su hermano de 5 años que había caído a un canal de riego desbordado por la intensa tormenta.

En medio de un fuerte temporal que azotó la provincia, un joven de 13 años se arrojó a una acequia crecida para rescatar a su hermano menor. Fue arrastrado por la corriente y permaneció sumergido varios minutos antes de ser rescatado y logrado reanimar. Actualmente permanece internado en estado crítico.

Un dramático suceso vivió una familia en Godoy Cruz, Mendoza, cuando un adolescente arriesgó su vida para salvar a su hermano de 5 años que había caído a un canal de riego desbordado por la intensa tormenta.
El joven, de 13 años, fue succionado por la corriente y quedó atrapado bajo una estructura, lo que desencadenó un operativo de rescate que terminó con su traslado en estado crítico al hospital.

El hecho se produjo el viernes por la noche en el barrio Suárez de Godoy Cruz, donde las fuertes lluvias habían provocado el desborde de acequias y canales. El menor de 5 años cayó de manera accidental al agua crecida y, sin dudarlo, su hermano mayor se lanzó con la intención de ponerlo a salvo.
Aunque logró sacar al niño menor del canal, la corriente poderosa lo arrastró rápidamente hacia una zona donde el flujo del agua lo llevó bajo un puente vehicular.
Durante ese tiempo, el joven permaneció sumergido por aproximadamente 10 minutos, en medio de la preocupación de los vecinos, quienes intentaron sin éxito comunicarse con la línea de emergencias 911 debido al colapso de las líneas por el temporal.
Ante la imposibilidad de recibir respuesta inmediata de los servicios de emergencia y viendo que el adolescente estaba inmóvil bajo la estructura, varios residentes del lugar decidieron actuar.
Con esfuerzo conjunto y herramientas improvisadas, consiguieron levantar una parte del puente para extraerlo del agua. Al ser retirado, no presentaba signos vitales, lo que llevó a una reacción inmediata por parte de quienes estaban presentes.

Poco después de la intervención de los vecinos, llegaron al lugar Bomberos Voluntarios, personal policial y equipos de salud. Allí, comenzaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), que se extendieron por más de 25 minutos.
Personal médico incluso aplicó descargas eléctricas para intentar restablecer la función cardíaca del joven. Finalmente, el adolescente logró recuperar el pulso.
Una vez estabilizado, fue trasladado de urgencia al Hospital Pediátrico Humberto Notti, en Guaymallén, donde permanece internado en estado crítico, con asistencia respiratoria mecánica y bajo observación médica estricta, debido a las posibles secuelas de haber permanecido tanto tiempo bajo el agua y por la asfixia por inmersión que sufrió.
El episodio también dejó momentos de tensión entre algunos vecinos y el personal de emergencia, debido a la percepción de demora en la llegada de los servicios cuando más se necesitaban.