Un sangriento episodio que tuvo dos capítulos se desató el miércoles pasado, antes de que termine el año, en la zona noroeste de la ciudad de Santa Fe. Tres personas murieron a balazos y otra quedó en grave estado. Los investigadores trabajaron contra reloj y lograron avances importantes, por lo que ya habrían identificado a algunos de los responsables.
La secuencia se inició con los primeros rayos del sol, en el cruce de pasaje Ruiz y calle Leumann, en barrio Loyola Sur. Allí fue ejecutado de un disparo en la cabeza Matías Fernández, un joven de 21 años que falleció en el lugar.
Salvaje
La violencia volvió a desatarse con ferocidad poco después, cerca de las 11, en un ataque que se vincula directamente con el anterior.
Sucedió a escasos 300 metros, también en calle Leumann pero a la altura de Diagonal Obligado, en inmediaciones del sector conocido como “de los Jesuitas”.
Cuando los patrulleros arribaron al lugar, se encontraron con una escena de extrema gravedad: varias personas tendidas en el suelo, todas con heridas de arma de fuego, y un clima de desesperación entre vecinos y familiares.
En el lugar se constató el fallecimiento de Juliana Ojeda, de 17 años, quien estaba embarazada. Otras víctimas fueron trasladadas de urgencia a distintos centros de salud. Poco después, en el Hospital Iturraspe, también se produjo en deceso de Isaías Uriel Álvarez, de 20 años.
Además de los dos muertos, el ataque dejó otros dos heridos, ambos hermanos de Álvarez.
Uno de ellos fue dado de alta poco después de ingresar a un centro de salud. Por otra parte, el restante fue intervenido quirúrgicamente y luego quedó internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital José María Cullen.
Fuentes del caso señalaron que la principal hipótesis apunta a una venganza. Testimonios recogidos en el barrio indican que un grupo de sujetos habría llegado armado con el objetivo de saldar cuentas por el crimen ocurrido horas antes, desatando una balacera indiscriminada y dándose luego a la fuga.
Tras el ataque, el sector quedó virtualmente copado por fuerzas policiales. Se desplegó un amplio operativo con participación del Comando Radioeléctrico, PDI y unidades de refuerzo, en procura de identificar y capturar a los responsables.
La seguidilla de hechos —tres homicidios en menos de seis horas y en un mismo barrio— encendió todas las alertas de las autoridades.
Investigación
La investigación avanza a paso firme, liderada por el fiscal Carlos Lacuadra. En las últimas horas fue allanada una vivienda en la que supuestamente podía estar escondido uno de los presuntos asesinos de Fernández y Ojeda.
El operativo no tuvo resultado positivo, pero los detectives de la Policía de Investigaciones tendrían pistas firmes. De la misma forma, continúan reuniendo información para determinar cómo y por qué ocurrieron los atentados y quiénes fueron todos los involucrados.