En una resolución que pone fin a un proceso judicial de casi diez años, los jueces Octavio Silva, Martín Torres y Héctor Aiello condenaron por unanimidad a tres hombres por distintos delitos contra la integridad sexual cometidos contra una adolescente.
Un exconvicto y dos carniceros condenados por delitos sexuales en Santa Fe
Se trata del padre de la víctima y dos hermanos vinculados al entorno familiar de la chica. Denunció a los 13 años, participó del juicio y no quedó conforme con la sentencia.

El veredicto, dado a conocer este mediodía en los tribunales de Santa Fe, impuso la pena más severa a Cristian Bravo, progenitor de la joven, quien recibió 16 años de prisión como autor de “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo”.
Por su parte, los hermanos Emanuel y Maximiliano Albornoz fueron hallados responsables del delito de “promoción a la corrupción de menor de edad”. Para el primero, el tribunal fijó una pena de 7 años de prisión, mientras que el segundo sentenciado a 5 años y 6 meses de cárcel. El juicio abordó sucesos traumáticos que comenzaron en 2014, cuando la víctima tenía apenas 13 años.

La joven, hoy mayor de edad, estuvo presente en la sala durante la lectura del veredicto. Al conocerse el delito por el que se condenó a los hermanos Albornoz, se registraron gritos y llanto por parte de la denunciante y su madre, quienes esperaban que la sentencia incluyera el delito de abuso sexual.
Las acusaciones
La investigación estuvo en manos de múltiples fiscales, y llegó a juicio con las fiscales Vivian Galeano y Florencia Zarabia. Junto a las querellantes Lucrecia Fernández y Dolores Robledo, del Centro de Asistencia Judicial (CAJ), intentaron reconstruir durante el juicio una compleja trama de sometimientos que se extendieron en el tiempo.
Según se ventiló en el debate, Emanuel Albornoz habría utilizado mensajes de Facebook y engaños vinculados a su propia hija para atraer a la adolescente a su domicilio. Por otro lado, los cargos contra Maximiliano Albornoz se centraron en hechos ocurridos en el ámbito de la carnicería donde trabajaba.
En cuanto a Cristian Bravo, quien cumplió una condena por trata de personas, el nuevo fallo en su contra acreditó que sometió sexualmente a su hija, con quien casi no tenía relación.
Su defensor, el abogado Iván Carrion, había solicitado la absolución durante los alegatos, cuestionando la validez de las pruebas testimoniales y la demora en el proceso. Sin embargo, el tribunal consideró que existían elementos suficientes para sostener la responsabilidad penal del padre.
Corrupción sí, abuso no
Uno de los puntos más debatidos durante el juicio fue la calificación legal y la pena solicitada para los hermanos Albornoz. Tanto la fiscalía como la querella habían acusado originalmente a Emanuel y Maximiliano por “abuso sexual con acceso carnal” en concurso ideal con “corrupción de menores”, solicitando penas de 13 y 11 años, respectivamente.
Los abogados defensores José Nanni y Angelo Rossini, argumentaron durante el debate que, de haber existido alguna conducta reprochable, esta debería encuadrarse en figuras menores, como el estupro. Sostuvieron la inocencia de sus clientes, y plantearon la absolución.

Finalmente, los magistrados optaron por una calificación diferente a la pretendida por la acusación, condenando a los Albornoz únicamente por la “promoción a la corrupción de menores” y aplicando penas sustancialmente menores a las solicitadas por las acusadoras..
Esta diferencia de criterio judicial fue lo que provocó la airada reacción de la víctima al finalizar la audiencia, quien tras once años de proceso, esperaba que la condena a los hermanos Albornoz fuera más severa.








