Condenaron al cerebro de la millonaria estafa a una empresa santafesina
Su pareja trabajaba en la tesorería de la compañía, y fue clave para desplegar el ardid. La asociación ilícita logró hacerse con más de 270 millones de pesos entre 2022 y 2023.
Para concretar el fraude, la empleada de la empresa emitió cheques por sumas millonarias. Imagen ilustrativa
Admitió haber pergeñado el millonario fraude a una empresa de ingeniería y fue condenado. Emilio Alberto Paglia es el último de los involucrados en ser sentenciado por el fraude corporativo a la compañía de Monte Vera. A los delitos económicos, le sumaron coacción y amenazas con arma de fuego.
Este lunes, la jueza Susana Luna impuso 5 años de prisión a Paglia, el cerebro de la organización criminal que entre 2022 y 2023 perpetró la defraudación. En total, se hicieron con más de 270 millones de pesos.
La condena se dio en el marco de la firma de un juicio abreviado acordado entre la fiscal Bárbara Ilera y el defensor particular Emanuel Márquez, que supuso que Paglia se reconociera culpable de los delitos de asociación ilícita en carácter de organizador, coautor de estafas reiteradas, coacciones calificadas y amenazas calificadas por el uso de arma de fuego.
La jueza Luna impuso 5 años de prisión efectiva a Paglia. Foto: Archivo
Con esta resolución, Paglia se convirtió en el último de los integrantes de la organización criminal en recibir condena, cerrando el proceso judicial que desentrañó una compleja trama de desvíos de fondos y maniobras contables.
Ingeniería delictiva
El corazón de la estafa radicaba en el acceso privilegiado que tenía la pareja de Paglia, Lucila Palao Chiartano, quien se desempeñaba como responsable de tesorería en la empresa. Aprovechándose de la confianza de los directivos, la mujer sustraía cheques de la firma y falsificaba la firma del presidente para luego entregarlos a Paglia, quien los distribuía entre otros miembros de la organización.
Para encubrir el desvío, la empleada alteraba el sistema informático de la empresa: generaba órdenes de pago a proveedores reales, pero luego las revertía para cargar números de cheques ficticios o entregar los originales a beneficiarios que no tenían ninguna relación comercial con la firma.
Estos eran depositados en las cuentas personales de los implicados o descontados en mutuales para no llamar la atención de los organismos de control.
La causa tramitó en la Unidad de Delitos Complejos del MPA. Foto: Mauricio Garín
Paglia, señalado como el organizador de la banda, se encargaba de reclutar a los miembros que prestaban sus nombres y cuentas bancarias para el cobro de los cheques, coordinando la distribución de los fondos malhabidos.
Entre los beneficiarios de estas maniobras figuraban personas que ya fueron condenadas previamente en este mismo legajo, tales como Silvio Bersezio, Mariano Martínez y la propia Palao Chiartano, quien recibió una pena de cuatro años de prisión.
Violento y armado
Además de la defraudación, la sentencia contra Paglia incluyó hechos de extrema violencia vinculados a coacciones y amenazas. En uno de los episodios, el ahora condenado se presentó en el domicilio de un hombre y, exhibiéndole un arma de fuego, le exigió la entrega de diez millones de pesos bajo la amenaza de "tirotear la casa, matarlo y quemar el taller" que tenía.
Asimismo, Paglia mantuvo un hostigamiento constante contra un hombre al que tildaba de "traidor". En los registros de la causa constan audios y mensajes de WhatsApp con amenazas explícitas: "Te conviene contestar basura inmunda (...) la vas a pagar".
En otra ocasión, en un estacionamiento de la zona del Puerto de Santa Fe, el condenado llegó a apuntar con un arma de fuego al rostro de un joven tras vociferar: “Estos vienen en el auto de papá”.
Al momento de fundamentar la pena, la fiscalía consideró como agravantes la educación y la edad de Paglia (42), factores que le permitían comprender perfectamente la criminalidad de sus actos. Con la sentencia dictada este lunes, la jueza Luna puso punto final a la persecución penal contra el núcleo de esta organización criminal.