El escándalo por el cobro de coimas en la Sección de Verificación Automotor de la Unidad Regional XI sumó su primera condena. El juez de primera instancia Gustavo Urdiales homologó un acuerdo de procedimiento abreviado y condenó al subinspector de la Policía de Santa Fe, Luis Rodrigo Ulerich, por irregularidades en la emisión de documentos.
Condenaron a uno de los policías imputados por las coimas en la planta de verificación de Esperanza
Se trata del subinspector Luis Rodrigo Ulerich, quien recibió tres años de prisión condicional e inhabilitación perpetua tras admitir su culpabilidad. Deberá pagar una multa millonaria.

La sentencia se dio luego de que el fiscal Ezequiel Hernández, de la Unidad de Delitos Complejos del Ministerio Público de la Acusación (MPA), presentara el acuerdo alcanzado con el imputado y su abogado defensor, Juan Carlos Galetto. Ulerich, de 35 años, admitió expresamente su responsabilidad penal como autor del delito de “cohecho pasivo”.

El magistrado dictó una pena de tres años de prisión de ejecución condicional, inhabilitación especial perpetua para ejercer la función policial y el pago de una multa de $17.260.000. Además, el condenado deberá cumplir reglas de conducta por el mismo plazo de la condena, incluyendo la prohibición de portar armas y de acercarse a menos de 200 metros de testigos y coimputados.
Coimas
De acuerdo con el acuerdo firmado, las maniobras delictivas de Ulerich se desplegaron entre octubre de 2021 y agosto de 2026 en la planta de Esperanza. El subinspector abusó de sus funciones para percibir dinero en efectivo a cambio de confeccionar, sellar y firmar el Formulario 12 del Registro Nacional de la Propiedad del Automotor.
Los trámites para transferencias o inscripciones de unidades 0km se concretaban al margen del procedimiento legal: sin turno previo, sin abonar tasas y sin inspección física de los vehículos. La investigación acreditó que, entre diciembre de 2025 y agosto de 2026, Ulerich percibió coimas por la confección irregular de 151 formularios de automóviles y 36 de motocicletas.

En el entramado ilegal se comprobó que el condenado actuaba de común acuerdo con la gestora particular Erica L., quien le abonaba sumas fijas en encuentros personales. Los montos cobrados por el policía treparon desde $3.100 en 2022 hasta alcanzar los $50.000 por automóvil y $30.000 por motocicleta al momento de destaparse el caso.
Incluso se constató que Ulerich firmó y entregó 21 formularios correspondientes a autos y motos estando de licencia médica, así como documentos en blanco para que la gestora completara los datos de los rodados. La pesquisa se inició tras dos denuncias anónimas ante el Servicio de Atención Ciudadana que derivaron en allanamientos y escuchas de Asuntos Internos.
Más involucrados
La condena de Ulerich representa el primer desenlace judicial de una causa que mantiene bajo la lupa al conjunto de la dependencia policial de la Unidad Regional XI. Entre los investigados figura el exjefe de la repartición, subcomisario Cristian Gustavo Vittore, imputado por el fiscal Hernández como autor de "cohecho pasivo" por 1.079 trámites irregulares.

Asimismo, la investigación penal abarca a los suboficiales Bernardo Agustín González y Bruno Santiago Vignatti, quienes permanecen privados de la libertad bajo prisión preventiva desde mediados de septiembre, acusados de coautoría en el cobro de dádivas junto a la gestora, imputada en libertad por “cohecho activo”.
Con la homologación del fallo sobre Ulerich, la Justicia provincial cerró la situación procesal de uno de los involucrados mediante la inhabilitación perpetua para vestir el uniforme. En tanto, el MPA continúa acumulando evidencias contables y pericias telefónicas para definir el futuro del resto de los implicados.







